Cartas a las Iglesia de Pérgamo y Tiatira
2,12 Al ángel de la Iglesia de Pérgamo escríbele: Esto dice el que tiene la espada afilada de doble filo. 13Sé dónde habitas, dónde tiene su trono Satanás.

CUANDO LEAS
No olvidar que en estas dos cartas se repiten las notas del conjunto: la presencia de Cristo en su interpelación eclesial, el Señor conoce a la Iglesia, la anima y consuela. Sus ojos son llama de fuego. Invitación a la conversión. La Iglesia universal se hace presente en cada Iglesia local o particular. Presencia del Espíritu que habla a las Iglesias. El Señor alienta a la Iglesia que sufre inmersa en la tribulación y la persecución. Para ello ofrece un premio que corone la fidelidad. La Iglesia es contemplada como la ciudad de la victoria…
“La espada de doble filo” sirve para ejecutar sentencia (Sal 149,6; Heb 4,12).
Pérgamo, ciudad importante, célebre por el culto a Asclepios (Esculapio, dios de la medicina) y por el culto a Roma y al emperador. Satánico.
Balaam, sería instigador de la idolatría según la tradición rabínica (Nm 25, 1-5): participación en banquetes idolátricos.
El maná escondido (en el cielo) es alimento de la inmortalidad que se anticipa en la Eucaristía (Jn 6, 48-58).
La piedra blanca era un instrumento jurídico de valor positivo y el nombre nuevo (Is 62, 2) alude a la criatura nueva en Cristo.
En la carta a la Iglesia de Tiatira: Al título de Hijo de Dios corresponde la expresión “mi Padre” (2,28), característico del evangelio de Juan.
Jezabel, como Balaam, promovía cultos idolátricos -a Baal- (1 Re 18-19; 21; 2 re 9). Según el comentario del P. Luis Alonso Schökel puede ser una profetisa o todo un grupo de la Iglesia de Tiatira ya que los amantes pueden ser los ídolos y fornicar la práctica idolátrica.
Invitación a la conversión: el “camastro” nos hace pensar en una enfermedad grave, en una situación que demanda reprensión y escarmiento para el resto de las Iglesias.
Soy yo quien examina entrañas y corazones… es el Juez que penetra el interior del hombre…
Los arcanos de Satanás pueden ser doctrinas esotéricas, alusión a los misterios muy de moda entonces y, que quizás, atraían a los creyentes.
La “estrella matutina” es el mismo Cristo Resucitado (1 Jn 5, 12) que da la Vida al discípulo.
“Mis instrucciones” en griego son mis obras. Se insiste más en la conducta que en la doctrina.
Presencia del Espíritu: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias (2,7.11.17.29).”
CUANDO MEDITES
Lo primero es hacer una relectura pausada del texto, deteniéndote en la que impresione, te llame la atención y te interpele. Toma conciencia de la presencia del Señor que desea -a través de este texto- decirte algo al corazón.
La presencia del Señor: Déjate impresionar por ella pues en estas dos cartas la presencia del Señor aparece con diferentes rasgos: espada de doble filo que ejecuta sentencias, Juez que nos conoce y penetra nuestra interioridad y saca a la luz nuestros espacios de oscuridad, el Hijo de Dios que nos dará la victoria, el maná escondido…
El Señor que te conoce y sabe que has mantenido su nombre te alienta e impulsa a la confianza en él. Incluso te invita a conservar lo que ya tienes… Hasta que vuelva…
Hay un llamada a la conversión que hoy día nos puede seguir resonando pues nos invita a tomar conciencia de nuestra tolerancia con el mal, con nuestros pequeños y grandes ídolos (poder, ambiciones, deseos poco honestos, corrupción, injusticia, violencia, pobreza inhumana a nuestro lado) y que -con frecuencia- aceptamos sin más; fuera y dentro de la Iglesia.
CUANDO ORES
Cuéntale al Señor lo que estás sintiendo: tus ilusiones, tus miedos, decepciones y esperanza. El cierto recelo a la no conversión, tantas veces intentada… Ábrete al Señor en fe, en acción de gracias, súplica, ofrecimiento, aceptación…
La piedra blanca y el nombre nuevo. Reflexiona y asómbrate… ¿cuál será el “nombre nuevo” que el Señor desea darte? ¿Qué sentimientos, deseos, esperanza… provoca en ti?
(Quique Climent, Equipo de Lectio Divina de la U.P.Comillas)
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