miércoles, 24 de octubre de 2012

"Recobró la vista y lo seguía por el camino"

Lectura orante de Marcos 10,46-52

Canto:
El Señor nos dará su Espíritu Santo.
Ya no temáis, abrid el corazón.
Derramará todo su amor.
(bis)

Oración: 
Espíritu Santo,
Luz que penetra los corazones,
abre nuestros ojos 
al asombro de su amor.
Somos ciegos en el camino de la vida,
incapaces de comprender 
lo que Dios quiere hacer con nosotros.
Revélanos su paso, en el camino,
danos fe para salir a su encuentro
y suplicarle, como Bartimeo:
«Señor, que yo vea».

Canto: El Señor nos dará…

Marcos 10,46-52
46 Al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.
47 Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
- Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.
48 Muchos lo increpaban para que se callara. Pero él gritaba más:
- Hijo de David, ten compasión de mí.
49 Jesús se detuvo y dijo:
- Llamadlo.
Llamaron al ciego, diciéndole:
- Ánimo, levántate, que te llama.
50 Él, arrojando su manto, dio un salto y vino ante a Jesús.
51 Jesús le dijo:
- ¿Qué quieres que haga por ti?
El ciego le contestó:
- Rabbuní, ¡que vea!
52 Jesús le dijo:
- Vete, tu fe te ha salvado.
Y al instante recobró la vista y lo seguía por el camino.

PROPUESTAS DE LECTURA

1. El relato del ciego Bartimeo es un pasaje clave en el evangelio de Marcos, ya que sobre él descansa la tensión narrativa de toda una sección en la que Jesús va instruyendo a sus discípulos, camino de Jerusalén. Desde que Pedro le confiesa como Mesías, Jesús comienza a enseñarles cómo es su mesianismo y cómo ha de ser el discípulo que desee seguir a un Mesías que se hace siervo por amor. 
Pero los discípulos que, como venimos viendo en domingos anteriores, se muestran bastante faltos de fe, demuestran, a estas alturas del proceso de seguimiento, que todavía no comprenden al Maestro. Leyendo los capítulos 8,31-10,45, nos damos cuenta de que los discípulos pretenden privilegios y poder, mientras que Jesús quiere conducirlos por el camino del servicio y del amor sin límites.
Ese contexto nos hace comprender por qué Marcos sitúa aquí, estratégicamente, el relato del ciego Bartimeo. En otro contexto, este relato sería, simplemente, un milagro de curación. Aquí es, además, un relato de llamada, seguimiento y discipulado.

2. Bartimeo es, para Marcos, prototipo de la ceguera de los discípulos, aferrados a sus falsas seguridades (simbolizadas en el manto) y protagonistas de una vida estática y falta de vitalidad y dinamismo creyente. El evangelio nos dice que el mendigo ciego se hallaba sentado al borde del camino, como sentado al mostrador de los impuestos encontramos a Leví (cf. Mc 2,14). 
Sentado. Una postura que indica inactividad, falta de movimiento, de iniciativa, de fundamento para ponerse en pie y echar a andar. Indica un cierto "apoltronamiento" en "lo de siempre" y una falta de audacia y valentía para abrazar lo nuevo. De Bartimeo se dice, además, que estaba "junto al camino", es decir, parado, no haciendo camino, no construyéndose a sí mismo ni tampoco inventando una historia compartida con otros.
3. Pues bien, es ahí, en su ceguera y su anclaje en lo antiguo, donde el Maestro Jesús, movido por su compasión, lo llama. Es bonito detenerse, como testigos privilegiados, en esta escena de encuentro: el deseo del ciego Bartimeo convertido en grito y en súplica, la escucha atenta de Jesús, la llamada, el salto apresurado y gozoso del ciego, la concesión de su deseo, y el reconocimiento de una fe que lo llevó a superar su resignación y su miedo.
4. Jesús le pregunta al ciego: “¿Qué quieres que haga por ti?” Fijémonos en la ironía de Marcos. Jesús le pregunta al ciego lo mismo que a los hijos de Zebedeo: “¿Qué queréis que haga por vosotros?” Aquellos, ciegos, querían poder. Sin embargo el ciego, como buen discípulo, quiere “ver”, quiere luz, quiere sabiduría…
4. Bartimeo acude a las entrañas compasivas de Jesús, con fe, y obtiene respuesta. Como otros personajes del evangelio de Marcos, no se resignó a su situación de falta de vida y, con fe, acudió al Señor de la Vida para ser sanado. Recordemos al paralítico llevado entre cuatro (Mc 2,5), a la mujer con flujo de sangre (Mc 5,34), a Jairo suplicando por su niña “dormida” (5,36), a la mujer sirofenicia, insistiendo en la petición de unas migajas de la mesa de los hijos (Mc 7,29; cf. Mt 15,28), al padre de poca fe que suplica por su hijo epiléptico (Mc 9,24)…
5. Marcos termina así su relato: «Y, al instante, recobró la vista y lo seguía por el camino». Bartimeo deja atrás su antigua vida de ciego, representada por su manto, como Pedro, Andrés, Santiago y Juan dejaron sus redes, sus barcas y a sus familias (Mc 1,16-20), como Leví dejó su trabajo de recaudador (Mc 2,13-17), como la samaritana dejó su cántaro (Jn 4,28), como Zaqueo dejó atrás la mitad de sus bienes (Lc 19,1-8)... Y todos encontraron una alegría que nadie ya pudo quitarles, porque Jesús fue su manto protector, su padre y su madre, su torrente de agua viva... 
6. Bartimeo es el verdadero modelo de discípulo en Marcos. Para Marcos, discípulo es aquel que sigue a Jesús por el camino del servicio y de la entrega.

PROPUESTAS DE MEDITACIÓN

“El cielo Bartimeo…”
- ¿Tú también estás ciego/ciega? ¿Qué no aciertas a ver respecto de Dios, de la vida, de ti mismo? ¿Cómo es la luz de tu fe?   
“... estaba sentado al borde del camino…”
- ¿Tu vida se parece en algo a la de Bartimeo? ¿Qué te postra, qué te roba la energía para ponerte en pie, qué inercias te hacen permanecer pasivo, inactivo, sin dar un paso hacia una vida más plena…?
- ¿Vives la vida que quieres como artífice responsable de tus decisiones y acciones o estás al borde del camino, soportando pasivamente lo que te llega…?

“Al oír que era Jesús, empezó a gritar…¡Hijo de David, ten compasión de mí!”
- ¿Pides, con insistencia y con fe, a Jesús, que te ayude a salir de las situaciones oscuras o incluso “imposibles” o no confías en la compasión de Jesús y en el poder de la oración?
La Palabra de Dios te anima a confiar en el Señor y a exponer ante él todas tus sombras y las de la humanidad: Salmo 62,9: “Pueblo suyo confiad en Él, desahogad ante Él vuestro corazón, que Dios es nuestro refugio”; 1 Pedro 5,7: “Descargad en él todo vuestro agobio, que él cuida de vosotros”; Flp 4,6: “Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y la súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios”.
De nuevo, pregúntate, ¿cómo es tu fe?
“Jesús se detuvo… ¡Llamadle! ¿Qué quieres que haga por ti?
- Mira cómo Jesús te mira. Mira cómo se interesa por ti… Cuéntale qué necesitas que haga por ti…

“Vete, ¡tu fe te ha salvado!... Y lo seguía por el camino”
- El ciego ya no tiene más vida que seguir a su Luz, su Maestro, el que cambió su luto en danzas… ¿Cómo sigues tú a Jesús? ¿Cómo es tu relación con él? ¿Qué haces para conocerlo y amarlo más? ¿Cómo te abres a su presencia, a su amor, a sus voluntad?

PROPUESTAS DE ORACIÓN

a) La oración de Jesús: la petición del ciego Bartimeo y de otros personajes del evangelio (cf. Mt 20,30.31; Lc 17,13; Lc 18,13) se convirtió en una oración muy querida para la Iglesia de oriente y, en particular, para la Iglesia ortodoxa rusa. Dicha práctica oracional recibe el nombre de la oración de Jesús u oración del corazón, popularizada por El peregrino ruso.
La primera propuesta de oración es ésta: siéntate en un lugar tranquilo y cómodo y ora, con atención, al ritmo de tu respiración, esta oración:

Señor Jesucristo, Hijo de David,
ten misericordia de mí.

b) La primera lectura de este domingo, tomada del profeta Jeremías (31,7-9), invita a los israelitas a gritar de alegría por la salvación que el Señor va a regalar al resto de su pueblo, entre el cual se pueden contar ciegos y cojos, mujeres encinta y recién paridas. A éstos los traerá el Señor de su destierro, adonde fueron entre lágrimas, y los guiará en medio de consuelos hacia torrentes de agua donde quedará saciada su sed. Imágenes hermosas para hablar de un cambio de suerte como la que le acaeció al ciego Bartimeo y puede ocurrirnos a nosotros/as de forma inesperada. 
El salmo 125 expresa a Dios el agradecimiento y la alegría por una experiencia de salvación en la que, al llanto, ha sucedido la risa y, a la amargura, el canto.
Hacemos memoria de alguna experiencia de salvación que hayamos vivido en la última etapa de nuestra vida y oramos a Dios con estas palabras:

El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
La boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros
y estamos alegres

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.

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Canto: Dame tus ojos (Marcela Gandara)


Dame tus ojos, quiero ver,
dame tus palabras, quiero hablar,
dame tu parecer.
Dame tus pies, yo quiero ir,
dame tus deseos para sentir.
Dame tu parecer.

DAME LO QUE NECESITO PARA SER COMO TÚ.
Dame tu voz, dame tu aliento,
toma mi tiempo, es para ti.
Dame el camino que debo seguir.
Dame tus sueños, tus anhelos,
tus pensamientos, tu sentir.
Dame tu vida para vivir.

Déjame ver lo que tú ves,
dame de tu gracia, tu poder.
Dame tu corazón, Señor.
Déjame ver en tu interior
Para ser cambiado por tu amor.
Dame tu corazón.

Dame lo que necesito para ser como tú…



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Puedes descargarte la lectio divina de Marcos en documento word en este enlace de nuestra web www.discipulasdm.es:
https://skydrive.live.com/?cid=b1e8b11145380bfb&id=B1E8B11145380BFB%21266

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Conchi, por tu compartir. Es preciosa la oración. Es un don a la Iglesia que os ha hecho el Señor a cuantos os dedicáis a la Palabra.De nuevo gracias. MARIA JOSE BETI.

Conchi pddm dijo...

Gracias a ti por detenerte a comentar, María José. Anima saber que estas oraciones ayudan a rezar a otros :)


PS: Y siento que los comentarios no se publiquen inmediatamente. He tenido que introducir "moderación de comentarios" porque llegaban a colgarme propagandas poco recomendables.