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lunes, 13 de mayo de 2013

Veinte pasos hacia adelante

Tengo entre manos un libro sencillo y encantador de Jorge Bucay, Veinte pasos hacia adelante, Integral 2007. Lo recomiendo especialmente a un amigo que, alguna vez, me pide lecturas aprovechables y, a ser posible, amenas. Este libro reúne las dos características. Está escrito con gran simpatía y sentido del humor, vertido en los cuentos sabios que ilustran cada capítulo. Está escrito en lenguaje coloquial y sus páginas transparentan amor a la vida y a la realidad, tal como es y en la posibilidad que siempre es.
En palabras del mismo Jorge Bucay, sus libros están escritos como una propuesta y una herramienta para que te ocupes de sentirte cada vez más vivo y para que te trabajes en volverte cada vez más sabio.
Viva y sabia... ¿Quién no quiere sentirse y volverse así?

Los veinte pasos son:
Paso 1: Trabaja en conocerte
Paso 2: Decide tu libertad
Paso 3: Ábrete al amor
Paso 4: Deja fluir la risa
Paso 5: Aumenta tu capacidad de escuchar
Paso 6: Aprende a aprender con humildad
Paso 7: Sé cordial siempre
Paso 8: Ordena lo interno y lo externo
Paso 9: Transfórmate en un buen vendedor
Paso 10: Elige buenas compañías

Paso 11: Actualiza lo que sabes sin prejuicios
Paso 12: Sé creativo
Paso 13: Aprovecha el tiempo
Paso 14: Evita las adicciones y apegos
Paso 15: Corre solamente los riesgos evaluados
Paso 16: Aprende a negociar lo imprescindible
Paso 17: Iguala sin competir
Paso 18: No temas al fracaso
Paso 19: Vuelve a empezar
Paso 20: No dudes del resultado final

Dirás que no son nada nuevo, nada original, y es verdad. Pero siempre viene bien volver sobre lo importante de la vida de un modo estimulante y nada cansado.
Dirás quizá también que le falta la dimensión espiritual religiosa. Es cierto. Pero es que no se trata de un libro de espiritualidad sino de psicología narrativa humanista.
En el libro hay cuentos que ya conocía, muy repetidos. Y otros que me han sorprendido e incluso me han estremecido. En todo caso, es una invitación y un estímulo a una vida fluída, no envarada. A una vida que crece con gozo, no estancada. A una vida simple, quizá no exitosa, pero libre y modestamente feliz.


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jueves, 2 de mayo de 2013

Elogio de la lentitud

Hoy me atrevo a recomendar un libro: Elogio de la lentitud de Carl Honoré, RBA 2005.

De la recensión de contraportada: "Vivimos en la era de la velocidad (¿No me diga?). El mundo se mueve con más rapidez que nunca (véase el AVE y los cacharros informáticos). Nos esforzamos por hacer las cosas más deprisa para ser más eficientes, pero pagamos un precio muy alto (los 300 euros de una multa de tráfico, por ejemplo...) por someternos a un ritmo de vida vertiginoso y descontrolado (¿dónde han quedado las apacibles mañanas al calor del hogar de la chimenea, escuchando los chasquidos de la madera al quemarse y sin hacer ninguna otra cosa que disfrutar el placer de no hacer nada?).
Carl Honoré propone aquí una revolución moderna (bueno, no nos pasemos, que nada hay nuevo bajo el sol...), apoyada en la filosofía de la lentitud, gracias a la cual las personas descubrirán la energía y la eficacia necesarias para la vida cotidiana (librándose del estrés de ir siempre a contrarreloj y no llegar nunca a tiempo).

Elogio de la lentitud es la primera mirada de gran alcance a los movimientos defensores de la lentitud que se abren paso en oficinas, fábricas, barrios, hospitales, salas de concierto, gimnasios y escuelas (que digo yo que dónde están esos movimientos...; mire usted, no conozco ninguno).
Este manifiesto nos invita a replantearnos nuestra relación con el tiempo y nos recuerda que es posible vivir con más sosiego".


Siendo así, no queda más remedio que leerlo.

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martes, 12 de abril de 2011

Buscadores de felicidad

Emma Martínez Ocaña me envía la presentación de su tercer libro, publicado en editorial Narcea, con el título 'Buscadores de felicidad'. La breve reseña del libro reza así: "La autora, partiendo del convencimiento de que todas las personas somos buscadoras de felicidad, propone unos senderos modestos pero fiables, psicológicamente sanos, capaces de ser comprendidos y transitados por creyentes y no creyentes y llenos de sabiduría espiritual, para ir en su búsqueda. Estas páginas quieren ser una pedagogía de la felicidad en diálogo con nuestra cultura y atentos a lo que hoy puede enseñarnos el hombre feliz que fue Jesús de Nazaret. Es un libro que brota de la experiencia y quiere conducir a ella; por ello además de una reflexión teórica propone una serie de ejercicios para ampliar la consciencia sobre los propios caminos de felicidad."
Se trata, seguramente, de un libro sugerente y, sobre todo, práctico, que ayudará a transitar caminos de felicidad desde una sana psicología y desde una espiritualidad profunda.
Junto a esto, Emma me ha hecho llegar información sobre los talleres previstos para los meses de mayo y junio y sobre los cursos de ejercicios espirituales del verano.


Los talleres (dos) tienen como lema PRACTICAR LA SABIDURÍA DEL CUERPO Y DE LAS EMOCIONES:
1. Entrañas fecundas, 20-22 de mayo.
2. El gozo, 3-5 de junio.

Ambos son en «Santa María de los Negrales». C/ San Pedro Poveda 2, Negrales, Madrid.

En cuanto a los cursos de ejercicios espirituales, ésta es la presentación que Emma hace de ellos:
Querid@s amig@s: un verano más  ofrezco la posibilidad de vivir una experiencia de  unos días de silencio, meditación, contemplación. Un tiempo para regalarnos lucidez, paz, silencio, encuentro profundo con el misterio de nuestra persona y con el Misterio que Jesús de Nazaret nombró como ABBA.
Son unos días abiertos a todas las personas (religiosas y laicas) que buscan unos días intensivos de profundidad, silencio, contemplación, experiencia espiritual.
En ellos cada año, además de practicar algunas técnicas de silencio y contemplación, centramos nuestra mirada orante en un tema de fondo que abordo siempre de un modo integrado psicología-espiritualidad. Una espiritualidad evangélica donde la persona de Jesús de Nazaret se convierte en el foco de atención contemplativa.

Los temas de la experiencia, las fechas y lugares de este años 2011 son:

1. PRACTICAR LA SABIDURÍA DEL CUIDADO
La sabiduría de saber practicar unificadamente el cuidado de un@ mism@, de l@s otr@s, y del cosmos.  Contemplar a Jesús un sabio cuidador.
Julio del  9 de Julio ( a las 20 horas) al 17 (después de comer). Lugar: Casa de Espiritualidad Santa Maria. Galapagar ( Sierra de Madrid);

2. LAS MANOS UN LUGAR PARA COLABORAR CON LA VIDA.
Las manos símbolo de nuestro hacer, de nuestra manera de relacionarnos. Las manos nos ensañan el difícil arte de saber pedir, acoger, ofrecer, servir, elegir.
Jesús: manos que pasan por la vida “haciendo el bien”, construyendo el Reino.
Fechas: Julio del 30 (a las 8 de la noche) al 7 de agosto después del desayuno.
Lugar: Casa de Espiritualidad Santa Maria en Los Negrales   (Sierra de Madrid).
Para más información: 
Emma Martinez Ocaña, emmamartinezo@telefonica.net


Si tienes ocasión, regálate una experiencia larga de contemplación y silencio en los días de tus vacaciones. Puede ser la oportunidad de dotar a tu vida de una nueva visión y dimensión. 

martes, 18 de mayo de 2010

Variaciones sobre el Cantar de los Cantares

El otro día vi anunciado en Vida Nueva el nuevo libro de Dolores Aleixandre, La hendidura de la roca. Variaciones sobre el Cantar de los Cantares, publicado en PPC.
Me he ido a buscar algo más sobre el libro y he encontrado una entrevista reciente a Dolores que me ha resultado interesante, amén de simpática, como todo lo suyo.
La reproduzco a continuación:



ENTREVISTA A DOLORES ALEIXANDRE

1. Aunque muchos la conocen ¿Quién es Dolores Aleixandre? Preséntese, por favor.
Jubilada feliz. Encajando el envejecer con cierto garbo (de momento). Convencida de la fuerza de la Palabra y de la bondad última de las personas. Adicta a la Biblia y a contársela a otros. Agradecida a la vida, al cariño de tantos amigos y al sentido del humor. Aficionada al cine, a la música polifónica y a Gomaespuma. Lectora desordenada y escritora de vuelo corto. Tratando de callarme más, rezar más y vivir más atenta al latido del corazón de Dios en el corazón del mundo.


2. ¿Puede contarnos como sintió la llamada a la vida religiosa?
A los 15 años dando una tarde un paseo en bicicleta, vi una iglesia románica, dejé la bici en la puerta y entré por curiosidad a ver la iglesia. Estaba vacía y oscura, sólo con la pequeña lamparilla junto al sagrario. Me senté y estuve allí mucho rato. Era la primera vez que tomaba conciencia de la presencia viva de Jesús. Cuando leí después en el evangelio la llamada a los primeros discípulos: “Fueron, vieron y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde”, empecé a desear vivir un tipo de vida que me hiciera posible lo de “quedarme con él”. Me pareció que las monjas de mi colegio (Sagrado Corazón) eran mujeres muy felices y decidí apuntarme a lo suyo. Y ahí sigo, encantada, después de un montón de años.

3. ¿Qué labor pastoral esta realizando en estos momentos?
En estos momentos doy Ejercicios y retiros, acompaño en su caminar cristiano a algunas personas y grupos y enseño a leer y escribir a algunas mujeres inmigrantes. En los ratos libres, escribo: textos breves en Alandar, Vida Nueva o El Ciervo; un poco más largos en Catequistas, Sal Terrae o Misión Joven. Más o menos cada dos años, un libro.

4. Sus libros son muy leídos pues nos acercan a la Buena Nueva. ¿Cree que los cristianos conocemos suficientemente la Biblia?
Dice un biblista latinoamericano, Carlos Mester, que Dios ha escrito un libro que es la vida y le ha puesto unas notas que son la Biblia. Creo a que mucha gente que lee bien “el libro de la vida” le ayudaría mucho en esa lectura conocer más esas “notas” con las que la Biblia ilumina nuestra vida.

5. ¿Qué lugar piensa que debe ocupar la oración en la vida del cristiano?
Para ponernos a orar no necesitamos darle muchas vueltas ni emplear muchos razonamientos: si Jesús oraba, ¿cómo no vamos a hacerlo los que intentamos vivir como él? En cuanto nos acercamos al Evangelio le vemos buscando, en medio de su vida ajetreada, tiempos y espacios para encontrarse con su Padre. Lo que sí necesitamos es determinación determinada de buscar esos tiempos y si no fuera porque estoy convencida de que es el Señor quien nos atrae al encuentro con él, diría: “la oración, para quien se la trabaja”.

6. Sabiendo que puede citar muchos, ¿con que pasaje de la vida de Jesus se queda?
¡No me resulta fácil la elección! Quizá el momento en que expresa a sus discípulos el deseo profundo que lo habitaba: “Cuánto he deseado comer esta Pascua con vosotros…” porque pienso que la vida cristiana no es más que el intento de respuesta a ese deseo suyo de comunión y trabajar por hacer del mundo una mesa abierta, en la que todos podamos compartir el pan y la palabra.

7. ¿Qué retos piensa bajo su punto de vista que debe afrontar la iglesia en el presente y también en el futuro?
Más centramiento en la persona de Jesús, más decisión de trabajar junto con otros, también no creyentes, en los grandes temas que tocan la supervivencia de la humanidad: el empobrecimiento de tantos y el hambre, la injusticia en la distribución de recursos, el cuidado de la tierra, la paz…
Retos para los que gobiernan la Iglesia y nos representan: escribir menos documentos y centrarse más en el Evangelio. Creerse con la misma intensidad lo de: “No llaméis a nadie padre…”, que lo de “Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”. Subrayar menos el papel y la importancia del clero y más la de los fieles de a pie. Recordar que más de la mitad de los miembros de la comunidad cristiana somos mujeres y que si un cuerpo prescinde de la mitad de sus células, se atrofia sin remedio. Y algo más: una vez que ha quedado clara su postura, que es la de todos, sobre el aborto y el divorcio, no seguir hablando de esos temas como si fueran centrales, porque lo importante es comunicar la Buena Noticia que se nos ha regalado.

8. ¿Cómo ve a los jóvenes actualmente?
Veo a los jóvenes más sinceros que antes pero muy huérfanos de referentes y eso no culpa suya sino de la sociedad que les hemos preparado los adultos.

9. ¿Qué libro escrito por usted nos recomendaría? ¿Por qué?
El último que he escrito: La hendidura de la roca. Variaciones sobre el Cantar de los Cantares (PPC). Quizá porque el Cantar ha estado durante más de un año alimentando mi oración y el libro ha salido muy conectado con el corazón.


(De la web: www.cooperadores-bilbao.com)

lunes, 25 de enero de 2010

La invisible obra de la gracia

- "Sin los sacerdotes, ¿qué sería de nosotros?, ¿quién nos perdonaría los pecados?, ¿quién nos conduciría a la salvación?, ¿quién nos llevaría hacia el cielo?..."

Palabras textuales pronunciadas en una homilía enfervorizada, pura exaltación de las excelencias del sacerdocio católico y de su necesidad para que "todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad".
Sólo que esas enigmáticas preguntas tienen una única respuesta: ¡DIOS! Dios es el que "quiere que todos los hombres se salven" (1 Tim 2,4-5). Lo quiere más que nosotros. Dios es el que perdona los pecados. Dios es el que "nos lleva hacia el cielo". Sólo Él, de la manera que Él estima mejor.
El Concilio Vaticano II dice, en el n. 22 de la Gaudium et Spes: "... Esto vale no sólo para los cristianos, sino también para todos los hombres de buena voluntad, en cuyo corazón obra la gracia de modo invisible. Cristo murió por todos, y la vocación suprema del hombre en realidad es una sola, es decir, la divina. En consecuencia, debemos creer que el Espíritu Santo ofrece a todos la posibilidad de que, en la forma de sólo Dios conocida, se asocien a este misterio pascual".
"La divina Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para la salvación a quienes sin culpa no han llegado todavía a un conocimento expreso de Dios y se esfuerzan en llevar una vida recta, no sin la gracia de Dios. Cuanto hay de bueno y verdadero entre ellos, la Iglesia lo juzga como una preparación del Evangelio y otorgado por quien ilumina a todos los hombres para que al fin tengan la vida." (LG, cap.2, n. 16).
Me parecen textos preciosos que no necesitan comentario alguno.
Pero más aún me parecen interpelantes los textos bíblicos que ponen en solfa la pretensión que tenía Israel de tener la exclusiva de la salvación de Dios. La mezquindad de Jonás, por ejemplo, llorando por su ricino, contrasta con la misericordia infinita de Dios hacia los asirios de Nínive, el imperio que había destruido Samaría el año 721. Jonás no quería que Dios tuviera misericordia de aquel pueblo de gentuza incircuncisa. La salvación era sólo para Israel.
Para algunos católicos la salvación sigue estando sólo dentro de la Iglesia católica. Pero la Iglesia es sólo un cauce y una mediación de salvación. Y es cauce y mediación cuando transparenta a Jesús, su Señor, en el anuncio y en el servicio. Tener en cuenta esto en todo momento es una humildad necesaria, para que no pensemos, equivocadamente, que pertenecemos a una "casta" especial de elegidos a los que Dios ama más que al resto de la humanidad. No es ésa la vocación de la Iglesia, sino la de ser el Cuerpo de Cristo, Hijo de Dios y Servidor de todos, para que todos tengamos su Vida. Una Iglesia que no sirve como Él, no sirve para nada (aprovecho para recomendar el espléndido libro de Jacques Gaillot, obispo de Evreux, publicado en Sal Terrae con ese mismo título: "Una Iglesia que no sirve no sirve para nada").

domingo, 24 de enero de 2010

"Jesús", de Klaus Berger

Me pregunta mi amigo Vicente Vindel si conozco el nuevo libro que ha salido sobre Jesús, de un tal Klaus Berger, y le digo que lo he visto anunciado en Vida Nueva, pero no lo he tenido en mis manos. Así es que desconozco tanto su enfoque como su contenido.
A él se lo regalaron esta Navidad y ha comenzado a leerlo, al parecer, con muchas ganas. Había leído, al respecto, la recensión que hizo Dolores Aleixandre en la citada revista (Vida Nueva), en la primera semana del mes de diciembre y claro, sucumbió al encanto de las palabras y al suave poder de persuasión de Dolores.
El artículo de Dolores lleva por título "Acercarse a Jesús desde el corazón", y subtitula: "Un nuevo libro devuelve a la Biblia su propia voz sobre el Hijo de Dios".
Como quizá reproducir aquí las cuatro páginas que Dolores escribe sobre el libro de Klaus Berger vulneraría derechos de autor, os escribo sólo las primeras líneas y os reenvío al archivo en pdf que viene en la web de la editorial Sal Terrae. Reconozco, como dice ella, que ni terminé de leerme el libro sobre Jesús de Benedicto XVI ni tampoco el de Pagola, más por falta de tiempo que de ganas. Pero quiero hacerme eco del libro de Klaus, puesto que promete un acercamiento más místico y cordial que "teológico-profesional".
Os dejo con Dolores.

"Al ver a pie de pantalla las dimensiones del libro de Klaus Berger, mi primera reacción fue pensar: los de la editorial Sal Terrae se han vuelto locos. Con la que está cayendo en la edición de libros religiosos, ¿cómo emprenden la aventura de publicar otro libro que lleve por título Jesús, cuando en la memoria de todos están el de Benedicto XVI y el de J. A. Pagola, quizá sin acabar de leer para algunos?
Y encima éste bastante más voluminoso que los otros dos, y de un autor alemán casi desconocido aquí, con sólo otro libro suyo traducido al castellano, también en Sal Terrae: ¿Qué es espiritualidad bíblica? Fuentes de la mística cristiana (2001).
Ahora que ya he acabado su lectura, mucho antes de lo que pensaba porque lo he leído “sin aliento”, creo que ya sé por qué se han decidido a publicarlo y, si yo fuera la directora de la editorial, también correría el riesgo de hacerlo: es un gran servicio poner a nuestro alcance este libro “bipolar”, que resulta a la vez atrayente e incómodo, apasionado y crítico, combativo e iluminador y cuyo autor aparece, a veces, como un profesor de exégesis atraído por la mística y, otras, como un místico que domina exégesis. “Contemplata tradere, transmitir lo meditado, constituye mi existencia como biblista”, reconoce el autor, y por eso hace constantes referencias a la experiencia religiosa en el judaísmo veterotestamentario y a la tradición monástica de la Iglesia antigua y el Medievo, que tienen en común la orientación mística en el sentido más amplio del término.
Se dirige a gente de hoy para decirles qué es lo que tienen de Jesús y dar una respuesta a quienes se preguntan si posee Él todavía hoy alguna importancia para ellos. Evita toda jerga teológica, habla de forma sencilla, clara y sin rodeos, recurre a formulaciones ágiles y sorprendentes, intentando que el texto esté al alcance de cristianos y no cristianos, especialistas y legos, personas creyentes y no tan creyentes. Contribuye a ello el excelente trabajo del traductor, que ha conseguido una gran fluidez de lenguaje y acierta en el empleo de los giros y de expresiones coloquiales..."
... puedes continuar la lectura en http://www.salterrae.es/08_11_AFONDO.pdf

viernes, 21 de agosto de 2009

Las vacas no vuelan

Hace años, un conocido humorista español publicó un libro (malísimo, por cierto) titulado “Sufro bucho”, en el que parodiaba la actitud de quienes se obstinan en instalarse en sus desgracias, en sufrir y alardear de sufrir más que nadie, y echan la culpa a todo el mundo de sus vidas desgraciadas y arruinadas.

A lo largo de mi vida (que ya va siendo larga), he conocido a muchas de estas personas “sufridoras”. Personas, por ejemplo, que se sienten contrariadas porque el diagnóstico médico no ha sido tan terrible como ellas ansiosamente esperaban, lo que reforzaría aún más su asumido papel de víctima frente a familiares y amigos. Personas que guardan un resentimiento perpetuo hacia quienes, real o ilusoriamente, les jugaron una mala pasada hace veinte, treinta o cuarenta años, y viven “enganchados” a aquellos recuerdos sin elegir soltar ese lastre e intentar vivir de otra manera.
En una ocasión, viendo, con mi madre, un programa televisivo en el que se hablaba de la depresión, ella exclamó: “¡Depresión! ¡Vaya tontería! Por cualquier tontuna, la gente ya dice que tiene depresión. ¡Si hubieran vivido lo que yo, y a mí nunca me ha venido la depre!”. Intenté explicarle a mi madre que hay personas más débiles, que hay factores genéticos, que desconocemos los verdaderos problemas de la gente… Pero, respetando, por supuesto, a quien padece esa angustiosa enfermedad, también entendí a mi madre. Ella quería decir que hay diversos modos de afrontar la vida y que puedes elegir no dejarte aplastar por las heridas, e incluso puedes llegar a perdonar a tus verdugos…

Sin embargo, hay expertos en “el arte de amargarse la vida”. Parece que hubieran leído el famoso libro de Paul Watzlawich y hubieran aprendido todas las artimañas posibles para no salir del laberinto de a autocompasión. También contamos con verdaderos “adictos a la infelicidad” (recomiendo el libro de Martha Heineman Pieper y William J. Pieper, del mismo título), que nunca aceptarán que la vida les ha sonreído en algo.
Afortunadamente, tenemos ejemplos de personas que saben vivir desde lo positivo y reconocer, en todo, un regalo de Dios o de la vida providente. A propósito, conozco la curiosa historia de un rabino, amigo de un sacerdote católico. Ambos solían salir a pasear juntos y el rabino tenía la costumbre de bendecir siempre a Dios por todo. El sacerdote, harto ya de tal alarde de virtud, buscaba la ocasión en la que el rabino, por fin, se quejara de algo. Un día, paseando, un pájaro dejó caer su excremento sobre el ojo del rabino. Éste sacó su pañuelo, se limpió el ojo y suspiró: “¡Bendito seas, Señor, porque las vacas no vuelan!” (1).

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(1) Juan Manuel Martín Moreno, La Biblia, escuela de oración, Mensajero 2006, 155
Pierre Pradervand, El arte de bendecir, Sal Terrae 2000

martes, 31 de marzo de 2009

Un libro: "Cuerpo espiritual"

Hace dos días me llegó la noticia de la publicación de otro libro de Emma Martínez, continuación del que os anuncié el año pasado titulado "Cuando la Palabra se hace cuerpo... en cuerpo de mujer". El título de esta primera publicación es muy sugerente. En la obra, Emma propone unos iconos bíblicos que han encarnado la Palabra en el corazón, los ojos, la boca, el oído, las manos y los pies.

Pues bien, la segunda parte, "Cuerpo espiritual", completa el recorrido de la encarnación de la Palabra en el cuerpo: cabeza, entrañas, sexo y piel.

Para más detalles, reproduzco la presentación que hace la editorial Narcea de esta publicación que, por supuesto, os recomiendo:


Lograr una síntesis entre cuerpo y espíritu no parece fácil y sin embargo es la vocación de toda mujer y todo hombre. Y el sueño de Dios sobre la humanidad. No sólo somos “templos del Espíritu”, sino que el cuerpo es totalmente espíritu corporal. Un grupo de mujeres bíblicas nos ayudan a desmontar prejuicios y dualismos, y nos aportan una mirada más unificada, verdadera y evangélica del ser corporal que somos.

a ÍNDICE DE CONTENIDOS:

Desde mi cuerpo de mujer, mi diálogo se hace protesta y denuncia. Protesto por el dualismo imperante. Acuso como pecado al patriarcalismo imperante.
- En Jesús de Nazaret descubro un nuevo horizonte
Tú me prestaste tus ojos para ver la unidad de la realidad sin miradas dualistas. Tú me confirmaste en la igualdad fundamental de los seres humanos. Tú visibilizaste el cuerpo de las mujeres de otra manera. De ti aprendí otra concepción de espiritualidad.
- La cabeza
Una mujer que sabe vincular la cabeza con el corazón: La mujer siriofenicia. Dos mujeres que gobiernan y ejercen liderazgo en la Iglesia primitiva: Febe, “diákono” de Cencreas y Junia, apóstol ilustre.
- Las entrañas
Lidia, una mujer de entrañas fecundas y misericordiosas. La fecundidad de las misioneras desconocidas.
- El sexo
La sulamita. María Magdalena, la mujer apóstol de los apóstoles.
- La piel
María de Nazaret, el Espíritu a flor de piel.

Bibliografía

viernes, 24 de octubre de 2008

Mil mujeres espléndidas


Es imposible saber, hasta el final de la novela, por qué Khaled Hosseini ha titulado "Mil soles espléndidos" un relato tan duro, tan dramático, tan dolorosamente realista y tan teñido de negro y rojo, en donde ni un sol espléndido parecería resplandecer.
Cuando hace semanas comencé su lectura (que terminé literalmente en cuatro días...), no sabía nada sobre Afganistán ni su historia, ni sobre los muyahidines y los talibanes (más allá de las noticias de guerras y atentados que todos conocemos). En realidad, sé muy poco o casi nada sobre la historia y la vida cotidiana de países no occidentales, como si la "historia universal" fuera exclusivamente "historia de aquí" o, como mucho, "historia europea".
En mis tiempos, en la enseñanza básica y en el instituto no aprendíamos nada sobre historia de la India, Australia o República democrática del Congo... El eurocentrismo era absoluto, como si nosotros y nuestra cultura y civilización fueran el ombligo del mundo. Supongo que hoy sigue siendo igual o incluso peor...
Pero cuando crecemos y sacamos la nariz más allá de nuestro raquítico entorno, y viajamos, y leemos, y nos relacionamos, y miramos el vastísimo mundo que nos rodea, con su pluralidad y diversidad, descubrimos en nuestro interior una solidaridad radical que nos une a otras gentes, a otros pueblos, a otros destinos menos afortunados que el nuestro...

Hace años tuve la oportunidad de vivir nueve meses con quince hermanas de trece países diferentes. Desde entonces, Asia y África, con sus gentes, me resultan tan cercanas como Toledo o Madrid. Y me pregunto si podría permanecer callada si supiera que algo como lo que cuenta Khaled estuviera sucediendo en mi ciudad.
Todos hemos oído hablar de la situación de la mujer en muchos países africanos y asiáticos. Hemos oído hablar, por ejemplo, del burka afgano, de los matrimonios concertados y de la ablación de clítoris, que, por cierto, hoy día sigue afectando a unos 135 millones de mujeres y niñas en el mundo. Datos estremecedores, pero sólo datos, para nosotros. Datos sin rostro. Ninguna de esas mujeres es nuestra hermana, nuestra madre, o nuestra hija.
Sin embargo, Khaled le pone rostro y alma a esas realidades tan injustas como absurdas, y perfila, con un estilo sencillo y nada afectado, el retrato de dos heroínas semejantes, en algunos rasgos, a otras que la historia o la leyenda nos ha dado a conocer. Dos heroínas nada espectaculares, pero admirables por su resistencia y por su esperanza inquebrantable.
Mariam y Laila, protagonistas del relato, llegan a unirse con una alianza de amor y solidaridad semejante a la de Noemí y Rut en la Biblia, si bien al principio la poliandria las había convertido en rivales, como convirtió en enemigas a Sara y Ágar, a las hermanas Raquel y Lía y o a las esposas de Elcaná, Ana y Peninna... La disputa por el amor, el honor y el primer puesto en la casa y en la cama de su marido convirtió a Mariam y Laila en adversarias, hasta que llegó un momento en que las dos llegan a sentirse hermanas, como salidas de un mismo útero y arrojadas a la misma injusticia social propiciada y mantenida por los hombres.
En Laila, en su mentira a Rashid, he podido ver la sagacidad que usó Tamar con Judá para hacerse con una descendencia que los hombres le habían negado en una sociedad patriarcal y machista en la que la mujer no tenía voz.
Y en Mariam he visto la sumisión de Dina, cuyo destino iba siendo trazado por las decisiones arbitrarias de los hombres sin darle la menor oportunidad de manifestar la más mínima rebeldía.
Pero llega un momento en que la fortaleza y la valentía de Laila despierta a Mariam y ambas intentan huír de su opresión, como nuestras contemporáneas Telma y Louise, de las que Mercedes Navarro (1) dice:
"Me sobrecoge la última escena [de la película Telma y Louise], a cámara lenta, en la que se ve el coche con ambas mujeres, precipitándose por el cañón del Colorado. Me sobrecoge por su simbolismo: una vez emprendido el camino de la libertad, las mujeres saben que no tiene vuelta atrás, aun cuando el camino desemboque en la muerte".
Otra evocación de la novela: la película "Golpes a mi puerta" de Alejandro Saderman. Una película en donde dos mujeres religiosas, Ana y Úrsula, se muestran insumisas con un sistema político y militar injusto y opresor y pagan con su vida la defensa de la libertad y de la verdad.
El tema es completamente diverso al de Mil soles espléndidos, pero las figuras de estas dos mujeres que luchan contra la injusticia de unos regímenes totalitarios hasta el punto de dar su vida, son paralelas. Incluso la entrega final de Ana, que pone a salvo a su hermana, amiga y compañera Úrsula, se parece al desenlace de la obra de Khaled.
Y sigo con los paralelismos: Mariam y Laila luchan contra Rashid, su Holofernes particular, con la misma valentía de Judit y su sierva. Luchan y vencen, aunque su victoria tiene un precio muy caro...
Mil mujeres espléndidas, cuya lucha cotidiana, silenciosa y resistente, por la justicia y la dignidad nos resulta admirable, nos da inspiración para nuestras pequeñas batallas, y nos hace solidarias con situaciones límite que, todavía en el siglo veintiuno, siguen existiendo.

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(1) Mercedes Navarro, Las siete palabras de Mercedes Navarro, PPC 1996, 139

jueves, 11 de septiembre de 2008

Mil soles espléndidos

Mi amiga y colaboradora en Radio María, Mª Ángeles, me ha prestado un libro que ha leído este verano y que le ha impresionado profundamente. Se trata de la novela de Khaled Hosseini "Mil soles espléndidos". Ella me la ha recomendado vivamente aunque, eso sí "necesitarás tomarte un respiro de vez en cuando, porque en ocasiones resulta agobiante...", me ha dicho.
Anoche comencé su lectura. Sólo tres páginas, porque caí rendida. Pero el argumento es atrayente y prometedor:
"Hija ilegítima de un rico hombre de negocios, Mariam se cría con su madre en una modesta vivienda a las afueras de Herat. A los quince años, su vida cambia drásticamente cuando su padre la envía a Kabul a casarse con Rashid, un hosco zapatero treinta años mayor que ella. Casi dos décadas más tarde, Rashid encuentra en las calles de Kabul a Laila, una joven de quince años sin hogar. Cuando el zapatero le ofrece cobijo en su casa, que deberá compartir con Mariam, entre las dos mujeres se inicia una relación que acabará siendo tan profunda como la de dos hermanas, tan fuerte como la de madre e hija. Pese a la diferencia de edad y las distintas experiencias que la vida les ha deparado, la necesidad de afrontar las terribles circunstancias que las rodean -tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violencia política asola el país-, hará que Mariam y Laila vayan forjando un vínculo indestructible que les otorgará la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.

miércoles, 27 de febrero de 2008

"Saber perdonarse y perdonar"

Me pregunta una amiga por los post de estos días:
- ¿Es que te ha absorvido el triángulo de las Bermudas, o qué? ¿Dónde te metes? ¡Ya decía yo que era demasiado escribir un post cuaresmal todos los días!

Pues sí, realmente lleva su tiempo meditar y orar por escrito. Pero lo que estos días nos ha apartado del blog a mi compañera orante y a mí ha sido la participación en un taller de oración el fin de semana pasado.

El taller estuvo animado por Emma Martínez Ocaña y llevaba por título "Saber perdonarse y perdonar".
Y aprovechando la ocasión, voy a hablaros de Emma.
Emma es una de las mujeres más importantes de mi vida. Me explico: en el año 1999 (ha llovido desde entonces...), andaba yo cansada de hombres, de hacer retiros, cursos y ejercicios siempre con hombres... Así es que me puse a buscar una animadora de ejercicios. Me hablaron de Emma. Ella era entonces profesora en Comillas. Sus asignaturas eran más que sugerentes (Espiritualidad ecofeminista y Espiritualidad de la vida en el mundo). Y me decidí a hacer los ejercicios espirituales con ella. El curso bien podría haberse titulado: "El seguimiento de Jesús en el cuerpo". Fue esa integración de la corporalidad en la espiritualidad lo que me encantó del método de Emma.
A partir de entonces, comencé un proceso de integración espiritual y de crecimiento personal que dura hasta hoy, más o menos "a zaga de su huella"... Anualmente participaba en dos o tres cursos a los que ella llama "Encuentros de integración" y, en el verano, buscaba sus ejercicios espirituales.
Hace cuatro años que no los hago con ella, pero ya estoy apuntada para su curso de julio, en Galapagar, en la casa de Espiritualidad "Santa María", de la institución javeriana. Según nos ha dicho, si tiene tiempo, preparará los ejercicios teniendo a María, discípula, como icono de seguimiento de Jesús. ¡Ojalá! Todas la alentamos a hacerlo así.

De Emma quiero recomendar una publicación reciente, en ed. Narcea: Cuando la Palabra se hace cuerpo... en cuerpo de mujer", libro en el que propone unos iconos bíblicos que han encarnado la Palabra en el corazón, los ojos, la boca, el oído, las manos y los pies.
Otro libro muy recomendable, de la colección Aletheia de Verbo Divino, es He visto al que me ve. Se trata de una obra escrita por varias mujeres, miembros todas ellas de la ATE, en el que Emma tiene un capítulo: El cuerpo y el encuentro con Dios.

Como vemos, su línea es siempre la de la "encarnación" de la Palabra en la corporalidad, "una espiritualidad unificada en torno al cuerpo que somos, alejándonos de los dualismos milenarios que han configurado gran parte de la espiritualidad cristiana".

- Muy interesante... Me haré con esos libros. Pero, y el curso del fin de semana, ¿de qué ha ido?

Pues el curso del fin de semana ha sido muy "cuaresmal": "Saber perdonarse y perdonar".
La primera parte de los encuentros de Emma siempre tienen un carácter más antropológico y psicológico. En este caso, nos habló de la importancia del perdón en nuestras vidas, de lo que es y lo que no es perdonar y del proceso largo y no fácil del perdón. La charla que orienta el día es seguida por diversos momentos de oración guiada.
El segundo día, la charla orientadora es más teológica. En esta ocasión, contemplamos la experiencia del perdón incondicional de Dios a partir del texto de Lucas 7,36-50, la mujer pecadora que ungió los pies a Jesús en casa de Simón el fariseo. Emma la llama "la mujer que amó mucho" porque ese fue el nombre que le puso el mismo Jesús.

El fin de semana ha sido encantador. No sólo por Emma, sino por el ambiente sumamente acogedor de la casa, la solicitud tan amable de las hermanas javerianas, y el grupo de participantes en el que siempre se encuentran buenas compañeras de camino.
En la casa de Navalonguilla, cada rincón invita a la interioridad.


Os dejamos con imágenes del encuentro y con una oración de mi compañera orante, fruto de uno de esos momentos de interioridad en los que hemos gustado la "sabiduría de saberse perdonado y de perdonar".
Momentos en el comedor

Momentos de oración


Y Barro y aliento divino...

Barro y aliento divino,
hija amada e hija pródiga,
riqueza y pobreza,
objeto de tu misericordia, mi Señor,
y de la de los otros.
Eso es lo que soy,
sólo eso, no soy más.

No puedo dar lo que no tengo...
Hoy me perdonas: “Tus pecados están perdonados”,
me siento perdonada, digna de tu perdón
e hija de tu amor incondicional:“Tu fe te ha salvado; vete en paz”...Me abandono a tu abrazo de misericordia.
Sé que no me salvan mis méritos sino tu misericordia entrañable,
porque no soy fruto del azar sino de tu amor.

“Ve y haz tú lo mismo”, me interpelas.
Sólo experimentado el perdón se puede perdonar.
Haz que haga con los otros lo que tu haces conmigo.
Reconozco mis heridas y mi deseo de disfrutar
de lo que me es regalado.
Concédeme la gracia del perdón y del abrazo vivificador.
Otórgame el don liberador del perdón.
Hagamos fiesta, mi Señor, celebrando tu misericordia.

sábado, 19 de enero de 2008

El Jesús de Pagola

Hace semanas adquirí, con entusiamo y sumo interés, el libro de José Antonio Pagola sobre Jesús. Me gusta Pagola. Leo con frecuencia sus breves, lúcidos y "aterrizados" comentarios al evangelio dominical en la web de la parroquia San Vicente Mártir de Abando (http://svicentemartir-abando.org). Y realmente no me parece que sea un hereje arriano ni que pretenda negar la divinidad de Jesús, el Señor de su vida.
Por eso me ha sorprendido la noticia de que el obispo de Tarazona, D. Demetrio Fernández, ha escrito a sus fieles una carta pastoral en Navidad alertándoles del grave riesgo que, para la integridad de su fe, supone el libro de José Antonio. Así se expresa el obispo:


"(...) Si de un libro bueno se tratara, la difusión me alegraría, porque se trata de dar a conocer a Jesús. Pero leyendo detenidamente su contenido, me produce profunda preocupación que este libro se difunda tanto, y precisamente en torno a la Navidad. El “Jesús” de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia.

Este libro, que se lee con gusto por el buen estilo literario de su autor, sembrará confusión, también en mi diócesis, pequeña y humilde, que vive influenciada como todas por los fenómenos de masas, tantas veces provocados con gran aparato mediático.
Muchos de sus lectores no tendrán elementos de juicio, y confían que sus pastores les alerten de los peligros que pueden acechar su fe en Jesucristo, el Jesús que anuncia la Iglesia y que es el único salvador de todos los hombres. Movido por esta inquietud pastoral, escribo estas notas que no pretenden ser exhaustivas y animo a otros, pastores y teólogos, a que examinen con atención este libro que tanta difusión está teniendo, y que tanto daño puede hacer a nuestros fieles, sobre todo a los más sencillos.

(...)
Nos encontramos ante una presentación de Jesús, que hará daño, sobre todo a quienes no tienen elementos de juicio para leerla críticamente. Es función de los pastores llamar la atención sobre esta presentación de Jesús, que no se atiene a la fe de la Iglesia. Que la luz del Verbo encarnado disipe todo tipo de tinieblas, sobre todo las que pueden cernirse sobre la figura de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre."

Algún medio de comunicación le ha dado publicidad al asunto.
El mismo Pagola ha sentido la necesidad de emitir un comunicado sobre los escritos contra su libro (comunicado que podéis encontrar en la web citada arriba). Y yo siento la necesidad de leer el libro para poder hacerme un juicio sobre él y poder decir una palabra documentada a quien me pregunte. Al fin y al cabo, el mismo D. Demetrio nos anima a ello.
Lo mismo os invito a hacer a todos los que os acercáis a este blog, así como a dejar vuestro comentario sobre las impresiones que os merezca la aproximación a Jesús de esta obra. ¿De veras el Jesús de Pagola no es el Jesús de la Iglesia?