lunes, 27 de octubre de 2008

San Pablo, espíritu y misión

Semana Bíblica en Barcelona (15 a 23 de noviembre de 2008)


Tanto Rosa Jané como Quique Fernández, organizadores, me han mandado el cartel definitivo de la Semana Bíblica que tendrá lugar en Barcelona el mes próximo. El tema, como no podía ser de otra manera, es San Pablo.
La Familia Paulina ha sido invitada, no sólo a participar sino a colaborar directamente. Así es que un hermano paulino, José Ignacio Pedregosa (Pepe para los amigos) y yo seremos los encargados de abrir la semana.
Para quienes sois de Barcelona, o estáis allí, os informo del lugar, días, horarios, temas y ponentes. ¡Aprovechad la oportunidad! Tiene muy buena pinta. ¡Ojalá se hiciera algo así en todos los pueblos y ciudades!


YYYYYYYYYYYYYYYY



Lugar: El sábado, en la librería Paulinas, Ronda Sant Pere 17-19; el resto de los días, en la Parroquia Mare de Déu de la Medalla Miraculosa, Consell de Cent, 110-118.


Sábado, 15 de noviembre:
18:00 h. Charla: "San Pablo al encuentro de los otros", Conchi López, pddm (en la librería Paulinas)

Domingo, 16 de noviembre:
11:00 h. Charla: "San Pablo comunicador del evangelio", Pepe Pedregosa, ssp
A continuación, para quien lo desee, misa familiar: 13:00h

Lunes, 17 de noviembre:
18:30 h. Seminario: "San Pablo responde hoy" I, Justino Martínez, comboniano y biblista
20:30 h. Lectio divina: "Pablo y el conocimiento del Resucitado", Ignasi Ricart, claretiano y biblista

Martes, 18 de noviembre:
18:30 h. Seminario: "San Pablo responde hoy" II, Javier Velasco, laico y biblista
20:30 h. Conferencia: "Pablo entre judíos y gentiles", Jordi Sánchez Bosch, sacerdote diocesano y biblista

Miércoles, 19 de noviembre:
18:30 h. Seminario: "San Pablo responde hoy" III, Justino Martínez, comboniano y biblista
20:30 h. Película documental: "Pablo, de Tarso al mundo"

Jueves, 20 de noviembre:
18:30 h. Seminario: "San Pablo responde hoy" IV, Javier Velasco, laico y biblista
20:30 h. Presentación audiovisual: "La ruta de San Pablo", Enric Rivas, vicario parroquial
Viernes, 21 de noviembre:
"En mi debilidad, te haces fuerte en mí"
18:00 h. Dinámica para adolescentes
20:00 h. Dinámica para jóvenes
Rosa M. Jané y Quique Fernández, animadores bíblicos

Sábado, 22 de noviembre:
18:00 h. Actividad infantil
"Si no tengo amor, no soy nada"
Equipo de catequistas de la Parroquia de la Mare de Déu de la Medalla Miraculosa

Domingo, 23 de noviembre:
19:00 h. MISA DE CLAUSURA
20:00 h. Concierto-presentación del CD "Saulo vive hoy", Rogelio Cabado, cantautor


Esta iniciativa, tan laboriosamente pensada y programada, se debe a:

- La Escuela de Animación Bíblica
- La Parroquia de la Mare de Déu (Grupo Bíblico y misionero Cinco panes y dos peces)
- La Familia Paulina (Librería Paulinas)



¡Pues muchas gracias a los responsables! Deseamos que sea todo un éxito.


sábado, 25 de octubre de 2008

"Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor..."

Solemnidad de Jesucristo, Divino Maestro

Mañana celebramos nuestra fiesta, la del Divino Maestro. No podía ser otra. Toda la Familia Paulina en el mundo lo hace, aunque es la fiesta titular de nuestra congregación y de los hermanos pertenecientes al instituto Jesús Sacerdote. ¡Feliz día a todos!Las lecturas, para el ciclo A, son Is 50,4-7, 2 Pe 1,16-19 y Jn 13,1-17.

Hoy he estado orando con este evangelio del lavatorio de los pies.
Con él inaugura Juan su "libro de la hora", la hora de su glorificación de Jesús en la cruz y en la luz, la hora de ser elevado en el madero y en la resurrección, la de volver junto a su Padre.
El marco espacio-temporal en el que suceden los acontecimientos es "antes de la fiesta de la Pascua", "durante la cena". Como sabemos, Juan no nos narra la última cena, como los otros tres evangelistas. En su lugar, nos cuenta el lavatorio de los pies.
Esta cena es una cena de despedida, en donde Jesús les deja a sus discípulos su "testamento", el legado de su deseo: que crean en Él, que tengan confianza, que se amen como Él los ha amado, que permanezcan unidos a Él, con el Padre y entre ellos, que tengan paz y alegría, que no tengan miedo, que aguarden al otro Paráclito que vendrá en ayuda de su debilidad y les recordará todo cuanto Él ha hecho y dicho, y les guiará a la verdad completa... Cinco capítulos de discurso de Jesús, con tan sólo un gesto, el del lavatorio de los pies, símbolo de lo que ha sido su vida, de lo que ha querido enseñarles durante el tiempo que ha estado con ellos: que no hay otra cosa más importante que el AMOR, expresado en el servicio humilde.
El clima de esa cena es de intimidad, de confidencias, de amor, de tristeza, de esperanza y... de odio o, al menos, ingratitud y traición. La ingratitud de Judas, decidido ya a entregar a su amigo y maestro.
En la escena se nombra a Judas y a Pedro, dos discípulos que, cada cual a su modo, negaron a Jesús. Pero en uno pudo la fuerza del amor y de la esperanza y en el otro venció la desconfianza en que Jesús podía amarlo por encima de su traición. No conocía a su Maestro.
Tampoco los otros discípulos parecen entender a Jesús, después de tanto tiempo de compartir con Él techo, comida y camino. Todavía esperan que sea un Mesías poderoso... ¿Qué hace Jesús, de rodillas, como un esclavo, lavándoles los pies? "¡No me lavarás los pies jamás!"

Tenemos un Maestro que se hace el último de todos y el servidor de todos. Un Maestro que nos precede con el ejemplo, que dice y hace, y cuyo único mandamiento es el Amor.


Oración para disponer el corazón


Maestro mío y Señor mío,
mi Dios y mi todo,
contemplo tu vida hermosa, plena de sentido,
y deseo vivir como tú:
tu Amor al Padre, vuestra intimidad y comunión,
y tu obediencia a Él;
tu Amor a la humanidad, tus curaciones, tus enseñanzas,
tu modo de relacionarte,
tu entrega hasta el extremo.

Deseo vivamente participar en esa dinámica de Amor,
en tu proyecto y tu sueño, que es el del Padre,
en tu gracia, en tu vida, en tu muerte
y en tu resurrección.

Vive en mí, Maestro y Señor,
Pastor bueno y Puerta del Reino,
Luz del mundo, Verdad y Camino,
Resurrección y Vida,
Pan y agua para nuestra hambre y nuestra sed.
Vive en mí y transfórmame
en pastor,
en puerta,
en luz,
en camino
y en pan
para todo el que te busca.

Lee atentamente Juan 13,1-17

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en una jofaina y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice:
«Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?».
Jesús le respondió:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde».
Le dice Pedro:
«No me lavarás los pies jamás».
Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo».
Le dice Simón Pedro:
«Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza».
Jesús le dice:
«El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos».
Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo:
«No estáis limpios todos».
Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros. Puesto que sabéis estas cosas, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica».

CUANDO MEDITES

- ¿Qué te dice un Dios que se hace "uno de tantos", más aún, siervo de todos, y que llega a entregarse en una muerte de cruz?
- ¿Qué te dice la contemplación de Jesús, arrodillado ante los discípulos, lavándoles los pies?
- ¿Experimentas que el Señor te va modelando para saber estar donde Él está: en los puestos de abajo, como el que sirve, y no como el que gobierna y obstenta el poder y la autoridad?
- Traduce, en acciones concretas, para ti, hoy, el mandato de Jesús de "lavarnos los pies unos a otros".

CUANDO ORES

Servidor del Padre y de la humanidad,
bendigo tus palabras llenas de gracia
que todo lo hacen nuevo
al derramarse en nuestra tierra.

Bendigo tus palabras, semillas de sabiduría,
semillas de amor, perdón y reconciliación,
semillas de esperanza y de dicha...

Bendigo tus palabras
que nos enseñan a estar en medio de los otros,
como humildes servidores,
rechazando todo afán de dominio, de poder
y de supremacía.
Bendigo tus palabras: "Yo estoy en medio de vosotros
como el que sirve".

Bendigo tus gestos de profeta y de Maestro.
Bendigo tus manos lavando los pies de todos,
partiendo el pan para todos,
tocando a los "intocables",
y sanándoles de sus enfermedades y dolencias.

Te bendigo, Maestro y Señor mío,
ceñido el delantal
y arrodillado ante mí para lavarme.
Condúceme a la dicha
de encarnar lo que aprendo de ti
todos los días.

viernes, 24 de octubre de 2008

Mil mujeres espléndidas


Es imposible saber, hasta el final de la novela, por qué Khaled Hosseini ha titulado "Mil soles espléndidos" un relato tan duro, tan dramático, tan dolorosamente realista y tan teñido de negro y rojo, en donde ni un sol espléndido parecería resplandecer.
Cuando hace semanas comencé su lectura (que terminé literalmente en cuatro días...), no sabía nada sobre Afganistán ni su historia, ni sobre los muyahidines y los talibanes (más allá de las noticias de guerras y atentados que todos conocemos). En realidad, sé muy poco o casi nada sobre la historia y la vida cotidiana de países no occidentales, como si la "historia universal" fuera exclusivamente "historia de aquí" o, como mucho, "historia europea".
En mis tiempos, en la enseñanza básica y en el instituto no aprendíamos nada sobre historia de la India, Australia o República democrática del Congo... El eurocentrismo era absoluto, como si nosotros y nuestra cultura y civilización fueran el ombligo del mundo. Supongo que hoy sigue siendo igual o incluso peor...
Pero cuando crecemos y sacamos la nariz más allá de nuestro raquítico entorno, y viajamos, y leemos, y nos relacionamos, y miramos el vastísimo mundo que nos rodea, con su pluralidad y diversidad, descubrimos en nuestro interior una solidaridad radical que nos une a otras gentes, a otros pueblos, a otros destinos menos afortunados que el nuestro...

Hace años tuve la oportunidad de vivir nueve meses con quince hermanas de trece países diferentes. Desde entonces, Asia y África, con sus gentes, me resultan tan cercanas como Toledo o Madrid. Y me pregunto si podría permanecer callada si supiera que algo como lo que cuenta Khaled estuviera sucediendo en mi ciudad.
Todos hemos oído hablar de la situación de la mujer en muchos países africanos y asiáticos. Hemos oído hablar, por ejemplo, del burka afgano, de los matrimonios concertados y de la ablación de clítoris, que, por cierto, hoy día sigue afectando a unos 135 millones de mujeres y niñas en el mundo. Datos estremecedores, pero sólo datos, para nosotros. Datos sin rostro. Ninguna de esas mujeres es nuestra hermana, nuestra madre, o nuestra hija.
Sin embargo, Khaled le pone rostro y alma a esas realidades tan injustas como absurdas, y perfila, con un estilo sencillo y nada afectado, el retrato de dos heroínas semejantes, en algunos rasgos, a otras que la historia o la leyenda nos ha dado a conocer. Dos heroínas nada espectaculares, pero admirables por su resistencia y por su esperanza inquebrantable.
Mariam y Laila, protagonistas del relato, llegan a unirse con una alianza de amor y solidaridad semejante a la de Noemí y Rut en la Biblia, si bien al principio la poliandria las había convertido en rivales, como convirtió en enemigas a Sara y Ágar, a las hermanas Raquel y Lía y o a las esposas de Elcaná, Ana y Peninna... La disputa por el amor, el honor y el primer puesto en la casa y en la cama de su marido convirtió a Mariam y Laila en adversarias, hasta que llegó un momento en que las dos llegan a sentirse hermanas, como salidas de un mismo útero y arrojadas a la misma injusticia social propiciada y mantenida por los hombres.
En Laila, en su mentira a Rashid, he podido ver la sagacidad que usó Tamar con Judá para hacerse con una descendencia que los hombres le habían negado en una sociedad patriarcal y machista en la que la mujer no tenía voz.
Y en Mariam he visto la sumisión de Dina, cuyo destino iba siendo trazado por las decisiones arbitrarias de los hombres sin darle la menor oportunidad de manifestar la más mínima rebeldía.
Pero llega un momento en que la fortaleza y la valentía de Laila despierta a Mariam y ambas intentan huír de su opresión, como nuestras contemporáneas Telma y Louise, de las que Mercedes Navarro (1) dice:
"Me sobrecoge la última escena [de la película Telma y Louise], a cámara lenta, en la que se ve el coche con ambas mujeres, precipitándose por el cañón del Colorado. Me sobrecoge por su simbolismo: una vez emprendido el camino de la libertad, las mujeres saben que no tiene vuelta atrás, aun cuando el camino desemboque en la muerte".
Otra evocación de la novela: la película "Golpes a mi puerta" de Alejandro Saderman. Una película en donde dos mujeres religiosas, Ana y Úrsula, se muestran insumisas con un sistema político y militar injusto y opresor y pagan con su vida la defensa de la libertad y de la verdad.
El tema es completamente diverso al de Mil soles espléndidos, pero las figuras de estas dos mujeres que luchan contra la injusticia de unos regímenes totalitarios hasta el punto de dar su vida, son paralelas. Incluso la entrega final de Ana, que pone a salvo a su hermana, amiga y compañera Úrsula, se parece al desenlace de la obra de Khaled.
Y sigo con los paralelismos: Mariam y Laila luchan contra Rashid, su Holofernes particular, con la misma valentía de Judit y su sierva. Luchan y vencen, aunque su victoria tiene un precio muy caro...
Mil mujeres espléndidas, cuya lucha cotidiana, silenciosa y resistente, por la justicia y la dignidad nos resulta admirable, nos da inspiración para nuestras pequeñas batallas, y nos hace solidarias con situaciones límite que, todavía en el siglo veintiuno, siguen existiendo.

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(1) Mercedes Navarro, Las siete palabras de Mercedes Navarro, PPC 1996, 139

jueves, 23 de octubre de 2008

En marcha...

A medida que pasan los días, el curso se va perfilando más claramente. Dedicarse a la pastoral es, en ocasiones, un poco caótico, o con un orden inestable sometido a todo tipo de imprevistos. En mi semana, hay un marco general más o menos inalterable:
Lunes, una vez al mes, lectio divina en Madrid.
Miércoles, clase en Madrid y, una vez cada quince días, programa en Radio María.
Jueves, clase en Toledo.
Viernes, cuatro horas de guitarra en Toledo.
Sábado y domingo, salidas apostólicas, retiros y/o tareas domésticas comunes.

A eso se añade la atención a la web y a los blogs, la elaboración de material pastoral para encuentros, y la animación de cursos, charlas, retiros y ejercicios espirituales ocasionales.
En mi horizonte inmediato se encuentra la animación de unas jornadas bíblicas en Segovia y la participación en la semana bíblica de Barcelona, para noviembre. En diciembre-enero, la animación de la formación permanente de unas religiosas misioneras, y nuestro encuentro formativo del puente de la Inmaculada. En febrero, la animación de un curso de ejercicios espirituales como Familia Paulina (el segundo curso de mi vida...). En abril, la participación en la formación permanente de unos religiosos de enseñanza.
Por otra parte están los pequeños servicios específicos que mi congregación requiere de mí.
Y luego, peticiones ocasionales que no suelo desoír...

Todo ello, de la mano del Espíritu, sin el que no podría hacer nada, y sin el que todas estas tareas serían absurdas, vacías y sin pizca de sal y de gracia. Pero Él existe y me acompaña. Me lo demuestra una y mil veces. También, cómo no, cuento con el apoyo y la compañía de mi comunidad, desde la que me siento enviada y a la que da gusto volver al concluir el trabajo.

En este curso, casi todas estas tareas giran en torno a un nombre: San Pablo y su evangelio.
El blog que inicié (con el asesoramiento y ayuda técnica de Lidia) hace unos días, va adquiriendo también su fisonomía propia. Su contenido está estructurado en siete apartados, con un índice a la derecha, para facilitar el acceso a los mismos:
1. Curso bíblico
2. Lectio divina
3. Catequesis de Benedicto XVI
4. Artículos bíblicos
5. Retiros y ejercicios espirituales
6. San Pablo en la pintura
7. San Pablo en el cine


En la sección del curso bíblico he comenzado a publicar el material que voy elaborando para los cursos que imparto en Madrid y Toledo durante todo el año. Pretendo que sea un material que afecte a la cabeza y al corazón, que ayude a estudiar y también a reflexionar y orar. Por ello su contenido tiene también siete (¡cómo no, siete!) apartados:
1. Oración para disponer el corazón
2. Conociendo a Pablo (Presentación del tema)
3. Textos bíblicos
4. Sugerencias para el trabajo de grupos
5. Sugerencias para el trabajo personal
6. La Palabra se hace oración - Sugerencias para la oración personal y grupal
7. Para preparar el próximo encuentro

Alguna amiga me ha dicho: -¿Cómo se te ocurre publicar ese material así, tan gratuita e irresponsablemente? ¿Y si el día de mañana quieres hacer un libro con él?

Sí, el día de mañana espero escribir algún libro de contenido bíblico-pastoral. Pero ahora mi blog de San Pablo es como un ensayo de libro que os doy a leer, por si os sirve, y para que me aportéis ideas, sugerencias y correcciones.
El curso está en marcha. Todos los cristianos nos hemos puesto este año a leer un poquitín más la Biblia (animados, tal vez, por el Sínodo), y a conocer a San Pablo. Todos los medios son pocos. Y cuanto más sencillos, mejor.

lunes, 20 de octubre de 2008

Una carcajada te resucitará

Hoy me voy a la cama con una sonrisa en los labios.
Una amiga que está haciendo el curso de acceso a la universidad para mayores de veinticinco, me pide algún pasaje bíblico para su "profe" de lengua.
-¿Un pasaje bíblico? ¡Qué cosa más rara en los tiempos que corren!
-Sí, es que dice que el único que se rié en la Biblia es el diablo... Yo le he dicho que no lleva razón, porque sé que se ríe Sara... pero, claro, necesito documentación...

¿Documentación a estas horas? ¿A las doce de la noche?
Así es que echo mano de la somerísima documentación que me brinda mi memoria y le escribo:

Si lo que buscamos son risas, tampoco es que hay una multitud partiéndose de risa, pero alguno hay: el primero del que se dice que se ríe es Abrahán, en Gn 17,17. La segunda es Sara, en Gn 18, 12 y 21,6. ¡Y es que Dios tiene unas cosas! ¡Mira que hacer que Sara dé a luz pasados los noventa, cuando una ya está para que la dejen en paz! Pero nunca es tarde, si la dicha es buena, y en este caso Isaac fue motivo de una dicha infinita para sus desesperados padres.

En Job 8,21 de dice que Dios llenará tu boca de risa y tus labios de gritos de júbilo. O sea, que Dios es la causa de nuestra felicidad y alegría. Que puede hacerlo y lo hará, si tienes esperanza en Él.
El salmo 126,2 dice que, cuando Dios cambia nuestra suerte, la boca se nos llena de risa y la lengua, de cánticos de alegría. La gente bíblica era muy exagerada en las expresiones, como los orientales en general, no como nosotros, que parecemos palos tiesos, incluso cuando algo nos causa gran exultación.
En Eclesiastés, se dice que hay tiempo para todo, incluso para reír (3,4). Sin ese ingrediente, la vida sería bastante absurda.
El profeta Sofonías tiene la imagen de un Dios danzarín: "[Dios] danza por ti con gritos de júbilo, como en días de fiesta" (Sof 3, 17). ¿Nos imaginamos a Dios bailando?

¿Qué más se me ocurre? En la biblia hay docenas de proclamaciones de felicidad: ¡dichoso! ¡dichosa! No me imagino que esas proclamaciones estén pronunciadas ni recibidas con caras largas. ¿No os parece?

Y Jesús, ¿se rió Jesús? De Jesús se dice que lloró dos veces, pero no se dice que riera ninguna vez. ¿Se acuerdan de la novela de Umberto Eco, El nombre de la rosa? Tenía un argumento semejante: la licitud de la risa... ¿Es santo y bueno reír, o es más bien "peligroso"? Extrañamente, en nuestra tradición religiosa, los santos son bastante serios, mientras que la gente alegre pasa por superficial y veleta... ¡Menos mal que está San Felipe Neri para desmentir este estereotipo!
Así es que, aunque no hay ningún pasaje evangélico en donde se diga que Jesús riera, sí se dice algo muy sospechoso de él: que era considerado "comilón y un borracho, amigo de pecadores y prostitutas" (Mt 11,19). Lo cual me permite imaginar que Jesús no estaba en los banquetes con cara de acidez de estómago... Por el contrario, imagino a Jesús como alguien lleno de vitalidad, plenitud, esperanza y alegría. Alguien radiante y luminoso, de semblante sereno y feliz. ¿Cómo, si no, iban a acercarse multitudes para estar con Él?

Aprovecho para recomendar un libro muy sugerente: "La boca se nos llenó de risas. Sentido del humor y fe", Alessandro Pronzato, Sal Terrae.
Y ahora voy a meterme en la cama, con ese libro entre las manos, para dormirme con el preámbulo del autor: "Una carcajada te resucitará".

miércoles, 15 de octubre de 2008

"Id y anunciad lo que habéis visto y oído"

Ya sé que han pasado algunos días desde la clausura de nuestro curso en Benalúa de las Villas y que, como dice nuestro sabio refranero popular, agua pasada no mueve molino, pero permitidme volver a ello porque, sin duda, en lo pasado también está en germen el futuro.
Conchi, creadora de este blog e infatigable compañera de camino, en diversas ocasiones me ha pedido que escribiera unas líneas y yo, como “novata insegura” que se abruma ante los encargos apresurados y “un poco flojilla” - según la que me dio a luz-, hasta ahora había hecho caso omiso a su invitación de adentrarme en este mágico mundo de los literatos y las musas, donde lo que no existía es creado; mas hoy, después del rotundo éxito y tan laureados comentarios que no cesan, me veo casi en la obligación de ser yo la que le pide un huequito en este espacio.
¡¡Qué rápido se ha pasado la semana!! Y qué penilla...
Creo que éstas no son sólo las palabras que yo le decía a Conchi, bien entrada la noche, mientras ella preparaba su equipaje, para marchar el domingo por la mañana temprano, sino el sentir de todas las asistentes al curso, aun con el fastidio de perderse la telenovela.

Es pena, sí, pero también alegría...
Pena por la vuelta a la monotonía y alegría por el soplo de aire fresco que nos ha dado respiro.
Pena por la soledad y alegría por la comunión.
Pena por las inconsolables horas oscuras y alegría por la luz que enciende la noche.
Pena por el anhelo y alegría por la esperanza derramada.
Pena por la ausencia y alegría por los encuentros venideros.
A ti, Conchi, paisana y tocaya de la discípula, te ha sabido a poco y Dios se te ha hecho más cercano y tú, Enrique, te has quedado admirado de la profundidad tan sencilla, que deja huella. Paquita, mi tía y peluquera de profesión, ansiosa lee la Sagrada Escritura entre permanente y permanente, y Juani, “la chozuela”, insiste en que no encuentra esas historias en su Biblia. Mari da gracias por “tan buena discípula y por las cinco tardes tan maravillosas” mientras José Luis, el párroco, se despide pidiendo oración. Pepi se lamenta ante la ausencia de jóvenes y Paquita no cesa de exclamar: ¡nos habéis dado vida! Toñi, ansiosa, pregunta para cuándo el regreso y Cipri quiere firmar para Semana Santa. Mari, “de la Eulalia”, se despide con los ojos vidriosos como quien ve marchar a una hija y así, una a una, podría mencionar los más de cien nombres de todas las asistentes. Nombres, con historias propias que te buscan, Señor. “Tu pueblo tiene hambre y sed de la Palabra de Dios” (cf. Amós 8,11).
Por supuesto, y como en todos sitios, también las hay –escasas, pero haberlas, haylas- que van a disgusto, como si alguien las obligara, de ésas que "te limpian la chaqueta" tan rápido como se la cambian, cuyo rasgo característico es el ceño fruncido con una mirada que fulmina a todo lo viviente simpatizante que haya a la redonda, a menos que se trate de "don salchichón, el señor serrano o revilla", únicos con poder incuestionable de transformar la murmuración en carantoñas y palmaditas en la espalda. En fin, en esta especie -sin peligro de extinción- no me pienso detener, porque ya se sabe que beneficiar a un ingrato es como perfumar a un muerto.
Males menores y exageración andaluza aparte, yo también estoy contenta porque Dios “nos ha hecho mirarnos”. Estoy convencida de que las amistades no las escogemos nosotros sino que es Dios quien mira a los amigos y les dice: “no os habéis elegido vosotros; os he elegido yo, el uno para el otro”. Hace más de un año que el Señor me dio a Conchi como amiga, hermana y compañera de camino y soy feliz de ver que esta amistad está trayendo mucha fecundidad, no sólo para nosotras sino para muchas personas.
Quiero terminar dándole gracias a Dios y orando nuestra disponibilidad de ser siempre sus discipulas y apóstoles:


Aquí estamos, Señor, como tus discípulos en Galilea.
Aquí estamos, Señor, respondiendo a tu llamada.
Aquí estamos, Señor, porque nuestro gozo eres tú.
Aquí estamos, Señor, queremos ser anunciadores de tu Reino.
Aquí estamos, Señor, con la confianza puesta en ti.

martes, 14 de octubre de 2008

Congreso anual de Pastoral Vocacional y Efeta, dos eventos esperanzadores

De la mano de la teóloga española Isabel Gómez Acebo, quiero daros a conocer dos encuentros, de muy distinto cariz, que han tenido lugar en Madrid y en Sevilla, en estos primeros días del mes de octubre. Encuentros en los que las mujeres de Iglesia, religiosas y laicas, han tenido un protagonismo especial. Como yo no he asistido (aunque me he quedado con las ganas), dejo que Isabel os lo cuente e incluso me permito tomar de ella el título de este post.
Por cierto, descubrí su blog hace días y me parece de lo más interesante. A la derecha he puesto un enlace para facilitaros su búsqueda.

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Unos eventos esperanzadores

He asistido este fin de semana a dos eventos muy distintos pero que me han llenado de esperanza en un cristianismo que permanece vivo en nuestra sociedad a pesar de todos los profetas de calamidades que nos hablan de su extinción.

El primero tuvo lugar en Madrid y era la celebración del congreso que las religiosas/os (altero el orden convencional porque ellas eran más numerosas con lo que se merecen la precedencia) llaman de Pastoral Vocacional. Había más de 800 personas en el salón de actos del colegio El Recuerdo de los jesuitas. La mayoría era joven, lo que ya sorprende cuando en las iglesias esa presencia ha disminuido dramáticamente. Muchos también guapos, puesto que hoy cuidan su presencia los religiosos y no se meten en el convento los que “no se comen un rosco” en la vida social, sino los que quieren llevar el cristianismo a los niveles más altos.
Mayores y jóvenes, altos y bajos, rubios y morenos, españoles y extranjeros, un plantel variopinto de personas que gozan de un elemento común: llenos de ilusión siguen los caminos marcados por Jesús de Nazaret para los escogidos. Imagino que el verse y compartir experiencias y proyectos les servirá a todos para renovar sus deseos y volver a sus casas fortificados en su fe.
El otro acto en el que he participado tiene unas dimensiones más modestas pero hubiera sido impensable hace unos años. Cerca de 100 personas, la mayoría mujeres, asistió a las Conferencias Presenciales de EFETA en Sevilla, unas siglas que responden a un portal de internet que ofrece un título superior privado, con duración de dos años en teología feminista. Entre las asistentes se graduaban cinco mujeres que ya habían terminado todos sus créditos. Algunas que proceden de países de América del Sur mandaron a sus amigas para que las representaran y recogieran su titulación.
Todo el grupo manifestaba su ilusión por estar realizando unos estudios que siempre habían soñado hacer y que las fortalecía como mujeres cristianas. Algunas comentaban que sus compañeras en países sudamericanos, donde la mujer sigue muy subordinada, estaban entusiasmadas por escuchar que tanto Dios como Jesús luchaban por las causas de las mujeres, que querían y las impulsaban a llevar a lo más alto las aptitudes con las que habían nacido. Sorprende que tras más de 2000 años estas cosas no se hayan oído antes pero ¡era tan cómodo que las mujeres fueran las criadas de todos! En ese todos meto también a los varones eclesiásticos, a los que especialmente les está costando cambiar de modelo.