martes 15 de julio de 2008

Más silencio (Buenafuente del Sistal)


De nuevo estoy aquí, en el lugar más silencioso que he conocido jamás.
Sólo el agua del manantial de Buenafuente pone música en medio del silencio. Música o, incluso, más silencio... Porque el fluir constante del agua derramándose en la fuente de piedra acalla el pensamiento bullicioso y aquieta la imaginación (ésa que Santa Teresa llamaba "la loca de la casa").
Durante esta semana, un grupo de más de 70 personas, seglares y religiosos/as, están haciendo un curso de lectio divina, dirigido por Ángel Moreno, sacerdote diocesano, y por Severiano Blanco, misionero claretiano.
Me hubiera gustado participar en este curso, pero no estoy aquí para eso, sino para visitar a las hermanas Cistercienses del Monasterio junto con Lidia, mi compañera orante del blog.
La Madre María, mujer cálida, sencilla, acogedora y maternal donde las haya, nos ha recibido con los brazos abiertos y ha dejado sus muchos quehaceres de la casa, el huerto y la hospedería, para atendernos. Le he pedido permiso para colgar en el blog el reportaje fotográfico del lugar, que hice el año pasado, y me ha dicho que cuelgue algunas fotillos, cosa que haré en cuanto pueda prepararlas.
Puesto que Buenafuente es un espacio para cultivar la oración, la interioridad, gozar del silencio y de la belleza de la creación, y encontrarse con uno mismo, con Dios y con los otros, deseo daroslo a conocer. Es uno de mis pocos lugares favoritos, adonde no me cansaría nunca de volver.
Estoy en la Iglesia del Monasterio. El agua de la fuente sigue cayendo y bañando el Santuario de manera interminable, acompañando mi respiro con el sonido de su danza delicada. El perfume del incienso llega hasta mí y el grupo se ha puesto a cantar un canto de adoración a la Eucaristía, solemnemente expuesta.

Es hora de detener las palabras.
Es hora de adorar.
Es hora de entrar en este silencio regalado y en la Presencia que nos envuelve y nos penetra a todos, como nos baña el agua fresca y cristalina del manantial de Buenafuente.

lunes 16 de junio de 2008

"Ojo por ojo y diente por diente"
(Lectura orante de Mateo 5, 38-42,
evangelio del Lunes IX del T.O.)


X Lee, de manera lenta, atenta y repetitiva, el evangelio de Mateo

38 Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo y diente por diente." 39 Pues yo os digo: no hagáis frente al que os agravia; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: 40 al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; 41 y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. 42 A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

Y Cuando leas...

El "ojo por ojo y diente por diente", aparte de ser una antigua ley israelita que tenía como finalidad evitar los excesos de la sed de venganza (cf. Éx 21,23-25; Lv 24,18-20), es una reacción natural, instintiva, enquistada en nuestro instinto de supervivencia. Tú me golpeas y yo te lo devuelvo física o verbalmente. Me insultas y te respondo... Me maldices y te maldigo... "Me la haces" y "te la guardo" hasta el momento oportuno en el que pueda resarcirme con creces.

Jesús no es así. Jesús es manso y pacífico. Jesús calla cuando lo maltratan, hasta el punto de exasperar a los enemigos que lo afrentan (cf. Mt 27,12-14; Lc 23, 8-12). Como dice el cántico de la primera carta de Pedro:

"... cuando lo insultaban,
no devolvía el insulto;
en su pasión, no profería amenazas;
al contrario,
se ponía en manos del que juzga justamente"
(1 Pe 2,23)


Y Cuando medites...

En el sermón del monte, Jesús se retrata. Él es el que no hace frente al que lo agravia, el que pone la otra mejilla cuando lo abofetean, el que da todo lo que tiene sin reservarse nada...
Me confronto con Jesús y me pregunto: ¿Ha alcanzado el Evangelio ese espacio interior de nuestras emociones y las ha modelado según sus valores? ¿Hemos evangelizado nuestra ira, nuestra agresividad, nuestro enojo, nuestras ganas de devolver mal por mal e insulto por insulto? ¿Sustituimos, en lo más hondo del corazón, las maldiciones por bendiciones sinceras, fruto de la gracia en nosotros?

Y Cuando respondas a Dios con tu oración...

a Dale gracias a Jesús por su mandamiento nuevo del amor, y su aparente locura de pedirnos "poner la otra mejilla". Su no-violencia, su paz, podrán crear una humanidad nueva.

a Recuerda algún episodio reciente en el que la violencia y el orgullo han vencido en ti a la caridad que todo lo excusa y todo lo soporta. Píde perdón por ello.

a Pídele a Jesús la gracia de superar la tendencia instintiva al "ojo por ojo", desde la compasión y el amor.

a Puedes terminar rezando la siguiente oración:

Jesús, Señor y Maestro mío,
gracias por tu Palabra y por tu ejemplo,
que me enseñan un modo diferente de vivir.

Inspírame el gesto y la palabra oportuna
ante quien me ofende, me difama o me maltrata.
Que no actúe desde mí, sino desde Ti.
Infunde en mí tus mismos sentimientos.

Vive en mí, Jesús, manso y humilde de corazón,
y la violencia con que resisto al mal
será transformada en paz y abnegación.
"Dichosos los pacíficos,
porque ellos se llamarán hijos de Dios".
Cierre de curso

Dos meses, ausente de mi blog.
Dos meses meses en los que tenía muchas cosas que contar y poco tiempo para hacerlo.
Ya he concluido los cursos bíblicos en las dos parroquias de Madrid, adonde voy martes y miércoles, durante todo el año, y los de las dos parroquias de Toledo, donde imparto clase los jueves.
También hemos terminado los grupos de guitarra de la tarde del viernes. Este año los he atendido de modo un poco "accidentado" y con una constancia que ha dejado mucho que desear, a causa de mis ausencias. Pido disculpas a "mis niños", y a los no tan niños. El próximo curso será mejor.
Reconozco que me da pena terminar. El verano siempre se me antoja demasiado largo aunque, en realidad, el tiempo se me vuela de las manos y, dentro de poco, estaré de nuevo en el trajín de los grupos y los viajes a Madrid y a otros lugares.
Por dentro, siento un profundo agradecimiento hacia los sacerdotes con los que he colaborado en la pastoral bíblica y hacia los miembros de los grupos, tan receptivos e interesados en conocer la Palabra de Dios de la que, por don suyo, soy, como Juan Bautista, una "voz" (cf. Jn 1, 23). La relación con todos ellos ha sido cálida y familiar. ¡Gracias a todos!
El verano presenta cambio de actividad: charla bíblica en Burgos, ejercicios espirituales en julio, estudio para preparar el curso siguiente, vacaciones con los míos y, este año, algo nuevo: la participación en el equipo de espiritualidad de la Familia Paulina para preparar el año de San Pablo, que comenzará el 28 de junio.
Mañana tendremos la primera reunión en Madrid para programar actividades que ayuden a vivir el año paulino con interioridad y mucho provecho espiritual y apostólico.
De momento, lo primero que recomiendo en este año es, por supuesto, conocer a San Pablo leyendo sus cartas. ¿Que son difíciles de entender? Sí y no. En una primera lectura, podría parecer que sí. En este blog y en nuestra web ofreceremos orientaciones y pistas para comprenderlas, interiorizarlas y orar con ellas. Veréis qué preciosidad de escritos y cómo animan nuestra fe, esperanza y amor, nuestra vida mística y nuestra vida apostólica.

sábado 12 de abril de 2008

La puerta y la voz

Lectura orante de Juan 10,1-10
(Evangelio del IV Domingo de Pascua)



Y Invocación al Espíritu

Ora y repite despacio, meditativamente, como respirando, estas palabras:

Espíritu Santo de Dios,
Amor de Dios,
Fuerza de Dios,
Aliento de Dios,
Luz de Dios,

Ilumina mi mente
para que comprenda la Palabra de Jesús,
llena de amor mis afectos
para que se avive el deseo de seguirle
con todo el corazón,
fortalece y alienta mi voluntad
para que camine decididamente tras sus pasos,
escuchando, orando y viviendo su Evangelio,
todos los días de mi vida.
Amén.


X Juan 10,1-10

1 En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
- Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; 2 pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. 3 A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. 4 Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz: 5 a un extraño no lo seguirán sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

6 Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. 7 Por eso añadió Jesús:
- Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
9 Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
10 El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.


a Cuando leas…

Del evangelio de hoy, me quedo con dos imágenes: la puerta y la voz.
E, irremediablemente, estas imágenes me trasportan a un poema bíblico que habla de una puerta y de una voz:

“Yo dormía, pero mi corazón velaba.
¡La voz de mi amado que llama!
Ábreme, hermana mía,
paloma mía, mi perfecta!
(…)
Mi amado metió la mano
por la cerradura
y por él se estremecieron mis entrañas.
Me levanté para abrir a mi amado…”
(Cant 5,2.4-5)

En los dos casos, la puerta sugiere:
- La iniciativa de alguien que te busca, que llama para que le abras, que no te fuerza, sino que te seduce, te ronda, te vence…
- Y la libertad para abrir o para permanecer cerrado; apertura, acogida, hospitalidad, fiarse, amar… o rechazar.

La voz sugiere comunicación, encuentro, conocimiento profundo, escucha, intimidad. O también “sordera” y desencuentro.

La imagen de la puerta es ambivalente en el texto: la puerta es, en primer lugar, el acceso a tu vida y a tu interioridad por el que Jesús, como buen pastor, puede entrar. Cuando los místicos como Santa Teresa, por ejemplo, hablan de “la puerta”, se refieren a la posibilidad de acceso a lo más profundo de uno mismo. Santa Teresa habla de la persona como un castillo con muchas habitaciones y con bellos jardines llenos de fuentes y paseos en los que recrearse. Para entrar en esa hermosa y rica interioridad, la puerta es la oración, dice ella.
Cuando Jesús dice, en el evangelio, que llama a la puerta (cf. Jn 10,3; Ap 3,20), ¿cómo realiza hoy esa llamada?, ¿cuál es la puerta de entrada?, ¿cómo podemos abrir esa puerta?

En segundo lugar, la puerta es Jesús (Jn 10,9). ¿Puerta para entrar dónde? Puerta para entrar en el conocimiento del Padre, en la vida nueva del Evangelio y las bienaventuranzas, del Reino que llega, de la primacía del Amor… A través de Jesús entramos en esta Humanidad Nueva. No hay otra vía de acceso a esta vida abundante que Él. “Bajo el cielo, no se nos ha dado otro Nombre que pueda salvarnos” (Hch 4,12).

La segunda realidad que me llama la atención es la voz. La experiencia de la vida te hace darte cuenta de hasta qué punto la voz es importante para atraer, seducir, motivar, arrastrar o, por el contrario, provocar rechazo o alejamiento. La voz de Jesús es del primer tipo: seductora, atrayente, amorosa.
Como la voz de la esposa del Cantar, es dulce, y por eso dice el esposo:
“Muéstrame tu rostro,
déjame oír tu voz,
porque dulce es tu voz
y encantador tu rostro” (Cant 2,14).

La voz de Dios “habla al corazón”, como dice Oseas 2,16. Y quien escucha esa voz conoce y se da cuenta del amor y de la dulzura, de la comprensión y de la compasión que hay en lo que dice Dios. Por eso, los discípulos, que escuchamos y conocemos la voz amorosa de Jesús, nos ponemos en pie y lo seguimos, porque sabemos que “sólo Él tiene palabras de vida eterna” (Jn 6,68).
Sin embargo, también tenemos la experiencia de que no sólo escuchamos la voz de Jesús, sino la voz de nuestra inconstancia y debilidad, la voz de nuestro pecado y de nuestra precariedad, las voces del mundo, que tiran de nosotros hacia lugares en donde no está Jesús ni nuestra verdad más profunda…

“Señor Jesús,
sé nuestro pastor y guíanos siempre”
(cf. Salmo 28,9)


a Cuando medites…

1. ¿Qué te sugiere la imagen de la puerta? ¿Adónde entras si entras por Jesús?
2. La voz del pastor: la palabra “voz” aparece repetida tres veces en el evangelio de hoy. Sus ovejas “escuchan su voz”, “conocen su voz”, “no conocen la voz de los extraños”. ¿Cómo es tu familiaridad con “la voz” de Jesús? ¿Le escuchas todos los días? ¿Lees y oras su palabra diariamente?
3. Jesús es el buen Pastor que te conoce por tu nombre, te llama y te llena de vida. ¿Experimentas su cuidado y protección o te resulta difícil reconocer su guía providente?


a Cuando ores…

Quizá te inspiren los siguientes fragmentos de Gitanjali (Tagore) para concluir tu oración:

[La voz]

Si no hablas,
llenaré mi corazón de tu silencio,
y lo tendré conmigo.
Y esperaré, quieto,
como la noche en su desvelo estrellado,
hundida pacientemente mi cabeza.

Vendrá sin duda la mañana.
Se desvanecerá la sombra,
y tu voz se derramará por todo el cielo,
en arroyos de oro.Y tus palabras volarán, cantando,
de cada uno de mis nidos de pájaros,
y tus melodías estallarán en flores,
por todas mis profusas enramadas.


[La puerta]


Bajaste de tu trono, y te viniste a la puerta de mi choza.
Yo estaba solo, cantando en un rincón, y mi música encantó tu oído.
Y tú bajaste y te viniste a la puerta de mi choza.

Tú tienes muchos maestros en tu salón, que, a toda hora, te cantan.
Pero la sencilla copla ingenua de este novato te enamoró;
su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo.
Y tú bajaste con el premio de una flor, y te paraste a la puerta de mi choza.

________________

Cuando esté duro mi corazón y reseco,
baja a mí como un chubasco de misericordia.
Cuando la gracia de la vida se me haya perdido,
ven a mí con un estallido de canciones.
Cuando el tumulto del trabajo levante su ruido en todo,
cerrándome el más allá,
ven a mí, Señor del silencio, con tu paz y tu sosiego.
Cuando mi pordiosero corazón esté acurrucado cobardemente en un rincón,
rompe tú mi puerta, Rey mío,
y entra en mí con la ceremonia de un rey.
Cuando el deseo ciegue mi entendimiento, con polvo y engaño,
¡Vigilante santo, ven con tu trueno y tu resplandor!

miércoles 9 de abril de 2008

"Unas mujeres nos han sobresaltado" (Lc 24, 22)


Esa frase de Lucas, pronunciada por Cleofás y el otro discípulo que huían en desbandada de Jerusalén a Emaús, me ha servido para darle título a un documental que hemos realizado Lidia y yo sobre la vida y la misión de las Discípulas del Divino Maestro en la delegación española.
El video dura 26 minutos pero, para colgarlo en youtube, hemos tenido que partirlo en cuatro trozos. Nos ha fastidiado un poco, porque se pierde mucho la vivacidad que imprime, por ejemplo, el "baile" de rostros al vaivén de La vida es bella.

En estos videos encontraréis todos los rostros, todas las comunidades, todas las tareas, muchos amigos y rostros conocidos, esperanzas de futuro... y, sobre todo, encontraréis un gran amor a Jesús y a la belleza de la vida consagrada vivida en comunidad.

Como novedad del blog, hemos colgado una barra lateral de mis videos en youtoube. Si váis a la página directamente, podréis verlos con mayor tamaño y calidad.

Lo que no váis a encontrar en youtube es... ¡las horas y horas que se tarda en preparar un video así, que parece una cosita de nada; la cantidad de tomas falsas, las innumerables pruebas y ajustes, las muchas risas y la gran hartura en muchos momentos...! Algo de eso, que queda en la penumbra del proyecto, lo encontraréis aquí, a partir de mañana.


NOTA: La sucesión de videos está descolocada en la barra lateral. Si ponéis el ratón sobre cada icono, os dará la numeración (01, 02...) para verlos en su orden.

sábado 5 de abril de 2008

Explícanos las Escrituras y parte para nosotros el Pan

Lectura orante de Lucas 24,13-35
(Evangelio del III Domingo de Pascua)


Y Invocación al Espíritu, camino de Emaús

Espíritu Santo, Dador de Vida y Maestro interior,
ven a mi encuentro
y enséñame los caminos a seguir.

Como los discípulos de Emaús,
arrastro numerosas cargas a mi espalda
y algún que otro peso en el corazón:
desesperanza, proyectos frustrados, desaliento,
cansancios, miedos, dudas...

Acércate,
entra en mi casa
y susurra en mi oído
la Buena Noticia de la Resurrección,
noticia que da paz, descanso y fuerza
a las rodillas vacilantes.

Sopla sobre mí tu aliento
y dame vida nueva.


Sopla sobre mí tu aliento
y lléname de luz y de fe.

Sopla sobre mí tu aliento
y guíame hacia donde Dios quiere llevarme.

Sopla sobre mí tu aliento
y abre mis ojos
para que reconozca a Jesús Resucitado
en la Palabra que nos salva
y en la mesa compartida
de la Eucaristía y del Amor, que se hace pan,
en detalles y gestos cotidianos.


a Leemos el Evangelio

Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.
El les dijo: - ¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?
Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió:
- ¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?
El les dijo: - ¿Qué cosas?
Ellos le dijeron: - Lo de Jesús el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó.
El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.

El les dijo: - ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?
Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras.

Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: - Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.
Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado.


Se dijeron uno a otro: - ¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?
Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: - ¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.



a Meditamos a partir del Evangelio

- "Jesús se puso a caminar a su lado..." Sé que caminas a mi lado, y que nada de cuando pueda pensar, sentir o hacer aleja de mí la presencia de tu Santo Espíritu. Soy una mujer habitada por ti, habitada por lo divino.

- "¿De qué venís hablando por el camino?" ¿Qué llevo en el corazón? ¿Qué me agobia? ¿Qué me preocupa? ¿Qué me asusta? ¿Qué me cansa?...

- "Nosotros teníamos la esperanza... pero..." ¿Cuáles son mis esperanzas frustradas? ¿Dónde y cuándo me fallan la fe y la esperanza?

- "Algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado..." Les han sobresaltado con la buena noticia de que Jesús está vivo. Ellas son las primeras testigos de la resurrección, las que se atrevieron a hablar, aunque sus palabras parecían locas o absurdas. ¿A quién sobresalto yo, positivamente, con el testimonio de mi vida? ¿Mi vida "sobresalta", cuando hablo a los otros de Dios?

- "¡Cuánto os cuesta creer!" ¿Qué necesitamos que Dios haga con nosotros para que creamos? ¿Por qué nos cuesta tanto abandonarnos al amor del Invisible? ¿Por qué el racionalismo nos puede tanto que impide, incluso, a algunas personas, el beneficio de la duda sobre la existencia de Dios?

- "[Jesús] se puso a explicarles las Escrituras (...), tomó pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio...".
Palabra y Eucaristía. El alimento que me da vida, que me fortalece, que me modela, que me conforma con aquel que recibo y asimilo.
Sin la Palabra y la Eucaristía, mi vida sería desapasionada, plana, sofocada por la insoportable levedad del ser sin trascendencia; una vida aislada, sin meta ni proyecto. Porque en la Palabra late el palpitar del proyecto del Reino, el único proyecto y tarea con sentido, y la Eucaristía es comunión con Dios y con los otros, escuela de una vida compartida, entregada y feliz.

- A vosotros, que oráis con este relato del encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús, os propongo continuar la siguiente frase: "SIN LA PALABRA Y LA EUCARISTÍA, MI VIDA SERÍA..."

Mi compañera orante ha hecho ese ejercicio, y ha escrito lo siguiente:

"Asfixia sin respiro,
temor continuo,
desierto infecundo,
oscuridad infinita,
gélido y largo invierno,
miopía permanente.

Ausencia de bálsamo y consuelo,
en situaciones de falta de perspectiva,
anorexia espiritual.

Sin dejarme configurar por la Palabra,
por la que he sido llamada, nada soy.
Sin Pastor que me conduzca a verdes praderas
y fuentes tranquilas, estoy perdida.
Si Tú no me hablas,
soy como quien baja a la fosa.
¡Sólo Tú tienes palabras de vida...!

Sabiduría escondida,
tesoro oculto.
Como el maná que nutrió a Israel
en el desierto.
Pan fresco, perfumado y caliente,
pan del día,
que sacia mi hambre.

La Palabra hace luminosos los rostros
y abre los oídos del corazón.
Al principio era la Palabra,
y la Palabra era Dios,
y la Palabra estaba junto a Dios.
Al principio era la escucha,
y la escucha, el ser humano.

Teje el tejido de mi vocación, mi Señor,
con el hilo de tu Palabra vivificante.


_________________________

Nota: Podéis encontrar otra propuesta de lectio divina sobre este texto en el apartado correspondiente de www.discipulasdm.org

viernes 4 de abril de 2008

Baja a Dios de las nubes


Uno de los mejores momentos de la semana, de los más distendidos y relajantes, es la hora de ensayo de coro, los viernes por la tarde. Falta más de la mitad el grupo, ocupado en otros quehaceres (lo sentimos porque querríamos presentaros a Isabel, Almudena, Teresa, Ana, Patricia y sus niñas, Mari Carmen, Pilar y los demás), pero ahí estamos las siete u ocho de siempre, no sólo cantando, sino comentando avatares de la semana.
Hoy contábamos con la presencia de Gustavo, uno de los dos vicarios de nuestra parroquia, y nos hemos entretenido en hacer unas grabaciones caseras que ofrecemos, para utilidad de quienes buscáis cantos para orar y celebrar.

video

Baja a Dios de las nubes,

llévale a la fábrica donde trabajas,

quita a Dios del retablo

y grábale dentro de tu corazón.

Roba a Dios de los templos

donde le encerramos hace tantos años,

déjale libre en las plazas,

llévale también al mercado del pueblo.

PORQUE DIOS

NO ES UN DIOS MUERTO,

Y, SI PENSÁIS QUE ESTÁ MUERTO,

EQUIVOCADOS, EQUIVOCADOS,

EQUIVOCADOS ESTÁIS (BIS).

martes 1 de abril de 2008

Fascinadas por el Absoluto
Reclamos de interioridad


Hacía tiempo que quería dejar escrito en este diario unas impresiones que escribí en Buenafuente durante los Ejercicios Espirituales de septiembre del año pasado. Aún me dura el encanto de aquellos días y la buena huella que me dejaron aquellas mujeres, las religiosas cistercienses, de su vida consagrada a Dios en perenne Alabanza.

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Es la primera vez en mi vida que me levanto tan temprano para rezar (en España, claro; en Italia, los horarios eran así y no había más remedio que adaptarse: ¡a las 5:30, arriba! Y yo, que soy noctámbula, a las 22 horas, a dormir...).
Pero resulta hermoso que, mientras la mayoría de la gente aún duerme, apurando hasta el último minuto de descanso entre las sábanas, estas mujeres, diez mujeres de diversas edades, desde los treinta y cuatro hasta los cien años, estén recitando salmos y orando a Dios. Centinelas de la mañana velando el sueño de los hombres que prescinden de Dios, desde su amor a Dios y a los hombres.

No se puede pensar que haya otra razón para que estas mujeres estén aquí, sino el Amor. Por supuesto, no son mujeres desencantadas de la vida. Son mujeres que aman la vida: a su familia, a sus amigos, las relaciones, el trabajo, la cultura, la diversión, los viajes... Pero han descubierto una perla preciosa cuyo encanto y belleza supera y eclipsa cuanto de bello pueda ofrecer la vida. Su perla preciosa, su tesoro escondido es Dios. Amarlo a Él no supone amar menos al mundo. Al contrario: ese amor arrastra a amar apasionadamente todas las cosas y a todos los seres en Él.
No son mujeres desentantadas. Son mujeres fascinadas por el Absoluto, cuya única tarea pretende ser el Amor. Quizá no sean conscientes de hasta qué punto es importante para la Iglesia y para el mundo que ellas existan como signo luminoso para los creyentes y para los indiferentes.


Buenafuente del Sistal,
27 de septiembre de 2007
TOMÁS Y MELLIZO, S.A.
Dolores Aleixandre


Dolores Aleixandre nos ha mandado dos textos pascuales muy simpáticos, "cocinados" seguramente, no sólo en sus ratos de oración, sino también "a la cola de la pescadería" o en sus trayectos de metro por Madrid, como suele ella decir. Y es que ya lo decía también nuestra mística castellana: "Entre los pucheros anda Dios".
Publico aquí uno de los dos. El otro podréis encontrarlo en http://www.discipulasdm.org/ ("¿Qué me pasa, doctor?"). Se refiere al escéptico Tomás que hemos contemplado ayer, en el evangelio del Domingo II de Pascua, Juan 20,19-29. Os dejo con ella.

Y ¿Tenía Tomás un hermano mellizo? A lo mejor sí y ésa es la explicación más evidente y plana de su sobrenombre. Pero nada nos impide aventurar otra e imaginar que estaba bajo el signo de Piscis, que en el zodiaco se representa como dos peces gemelos y sugiere una personalidad compleja, contradictoria y “múltiple”. El apodo le vendría entonces de aquellos dos hombres distintos que coexistían en él: el Tomás decidido y audaz, capaz de adentrarse sin temor en lo desconocido y de decir: “¡Vamos también nosotros a morir con el Maestro!”, y junto a él, el otro Tomás, su sombra, receloso, desconfiado y algo cerril. A lo mejor por eso simpatizamos tanto con este discípulo de reacciones impulsivas y algo descaradas y nos cae tan bien su manera de aproximarse a Jesús, tan temeraria y desarbolada. Y hasta podemos sentirnos englobados en esas contradicciones suyas, como si fuéramos su “gemelo virtual”.
El final de la escena nos llena de esperanza: Tomás el Mellizo, dividido y desconfiado, es bautizado en las aguas torrenciales del amor sin límites de Jesús, recibe ahí su nombre definitivo y único y se adentra, a ciegas por fin y sin miedo, en la hendidura insondable de tu costado abierto, Señor mío y Dios mío...

martes 25 de marzo de 2008

¡Feliz Pascua de Resurrección!

Me doy cuenta de que hace casi un mes que no escribo en mi blog. ¡Qué abandono!
Ha sido un mes intenso, muy intenso, lleno de experiencias nuevas y estimulantes. Entre ellas, la animación de unos talleres bíblicos para junioras y juniores en unas jornadas formativas organizadas por los claretianos. En otra ocasión, os hablaré de ellas.

En estos días estoy participando, junto a otras tres hermanas y a una joven amiga, en la XXXVII Semana Nacional de Vida Consagrada. El tema: "En la Escuela de la Palabra". Mañana seguiré contándoos, que ya no son horas... Sobre todo, porque anoche estuve recibiendo unas lecciones aceleradas del programita windows movie maker para preparar la siguiente felicitación pascual (y otros trabajillos pendientes), y terminé a las cuatro de la madrugada... En realidad, no es tanto una felicitación cuanto una "minicrónica" visual de la Pascua de mi comunidad de Toledo, tal y como la vivimos en la parroquia de Santa Teresa. Celebraciones intensas y muy cuidadas en todos sus detalles.

¡Que la disfrutéis! ¡Hasta mañana!


video


Nota para "piratas": Lo hemos colgado también en youtoube. Permite ver la imagen con un tamaño mayor y bajarse videos con un programa adecuado (ares toube).

http://www.youtube.com/watch?v=W9oH5l8B35o

lunes 24 de marzo de 2008

¡Alegraos! ¡No tengáis miedo!
Lunes, I Semana de Pascua

En oración con Mateo 28,8-15

Y Oración inicial, para disponer el corazón: Miro que me miras

Miro que me miras, con tus ojos abiertos,
los que son diez mil veces más luminosos que el sol (Eclo 23,19),
los que saben mirar porque saben amar,
los que miraron a Leví, haciéndole nacer de nuevo (cf. Mc 2,14),
los que miraron a la mujer encorvada
y pusieron en pie su vida (cf. Lc 13,12),
los que, compadecidos, sanaron las enfermedades de la multitud
y su falta de sentido y de esperanza (cf. Mt 14,14; Mc 6,34)...

Miro que me miras,
tan necesitada de luz como estoy,
tan cansada y desorientada, como una oveja sin pastor (cf. Mc 6,34),
y te doy gracias de corazón por poder estar aquí, ante Ti, Señor Jesús,
Re-creador de todos los seres,
Vivificador de todos los desalentados,
Sanador de todos los heridos,
Maestro de todos los que ansían escuchar Palabras de Vida Eterna (cf. Jn 6, 68).

W Leo atentamente y con actitud de escucha orante Mt 28,8-15

Y Medito...

¡Alegraos! ¡No tengáis miedo!

Quizá es el miedo la única causa de todas nuestras desdichas:
miedo a no ser aceptados y amados como somos,
miedo a ser abandonados y a encontrarnos solos,
miedo al fracaso, al paro, a la penuria económica,
miedo al propio futuro, al de nuestros hijos o al de aquellos a quienes amamos,
miedo a la enfermedad, a la jubilación, al envejecimiento y, en definitiva, a la muerte.

No he conocido a nadie libre de miedos. Incluso las personas más libres y valientes se ven sacudidas por el miedo al sufrimiento de aquellos a quienes aman.

Pero el Resucitado nos sale hoy al encuentro, como a María Magdalena y a la otra María, y nos dice:
"¡Alegraos! ¡No tengáis miedo!
¡La muerte está vencida y también su aguijón, que son todas las cosas, pequeñas o grandes, que te afligen y ensombrecen tu vida!
¡No tengas miedo! ¡Puedes vencer en tus luchas contra el pecado y las sombras porque yo he vencido a la muerte y estoy contigo, todos los días, hasta el fin de los tiempos!
Cuando sientas que las sombras te envuelven o te presentan batalla, cógete de mi mano y lucha conmigo, vence conmigo, silencia tus miedos conmigo, somete, bajo tus pies, a todos tus enemigos, puesto que yo he sometido a la muerte, el mayor de los enemigos.
¡Y alégrate! Tienes razones para la alegría.
La resurrección es la Buena Noticia que despierta, para siempre, la esperanza".

miércoles 27 de febrero de 2008

"Saber perdonarse y perdonar"

Me pregunta una amiga por los post de estos días:
- ¿Es que te ha absorvido el triángulo de las Bermudas, o qué? ¿Dónde te metes? ¡Ya decía yo que era demasiado escribir un post cuaresmal todos los días!

Pues sí, realmente lleva su tiempo meditar y orar por escrito. Pero lo que estos días nos ha apartado del blog a mi compañera orante y a mí ha sido la participación en un taller de oración el fin de semana pasado.

El taller estuvo animado por Emma Martínez Ocaña y llevaba por título "Saber perdonarse y perdonar".
Y aprovechando la ocasión, voy a hablaros de Emma.
Emma es una de las mujeres más importantes de mi vida. Me explico: en el año 1999 (ha llovido desde entonces...), andaba yo cansada de hombres, de hacer retiros, cursos y ejercicios siempre con hombres... Así es que me puse a buscar una animadora de ejercicios. Me hablaron de Emma. Ella era entonces profesora en Comillas. Sus asignaturas eran más que sugerentes (Espiritualidad ecofeminista y Espiritualidad de la vida en el mundo). Y me decidí a hacer los ejercicios espirituales con ella. El curso bien podría haberse titulado: "El seguimiento de Jesús en el cuerpo". Fue esa integración de la corporalidad en la espiritualidad lo que me encantó del método de Emma.
A partir de entonces, comencé un proceso de integración espiritual y de crecimiento personal que dura hasta hoy, más o menos "a zaga de su huella"... Anualmente participaba en dos o tres cursos a los que ella llama "Encuentros de integración" y, en el verano, buscaba sus ejercicios espirituales.
Hace cuatro años que no los hago con ella, pero ya estoy apuntada para su curso de julio, en Galapagar, en la casa de Espiritualidad "Santa María", de la institución javeriana. Según nos ha dicho, si tiene tiempo, preparará los ejercicios teniendo a María, discípula, como icono de seguimiento de Jesús. ¡Ojalá! Todas la alentamos a hacerlo así.

De Emma quiero recomendar una publicación reciente, en ed. Narcea: Cuando la Palabra se hace cuerpo... en cuerpo de mujer", libro en el que propone unos iconos bíblicos que han encarnado la Palabra en el corazón, los ojos, la boca, el oído, las manos y los pies.
Otro libro muy recomendable, de la colección Aletheia de Verbo Divino, es He visto al que me ve. Se trata de una obra escrita por varias mujeres, miembros todas ellas de la ATE, en el que Emma tiene un capítulo: El cuerpo y el encuentro con Dios.

Como vemos, su línea es siempre la de la "encarnación" de la Palabra en la corporalidad, "una espiritualidad unificada en torno al cuerpo que somos, alejándonos de los dualismos milenarios que han configurado gran parte de la espiritualidad cristiana".

- Muy interesante... Me haré con esos libros. Pero, y el curso del fin de semana, ¿de qué ha ido?

Pues el curso del fin de semana ha sido muy "cuaresmal": "Saber perdonarse y perdonar".
La primera parte de los encuentros de Emma siempre tienen un carácter más antropológico y psicológico. En este caso, nos habló de la importancia del perdón en nuestras vidas, de lo que es y lo que no es perdonar y del proceso largo y no fácil del perdón. La charla que orienta el día es seguida por diversos momentos de oración guiada.
El segundo día, la charla orientadora es más teológica. En esta ocasión, contemplamos la experiencia del perdón incondicional de Dios a partir del texto de Lucas 7,36-50, la mujer pecadora que ungió los pies a Jesús en casa de Simón el fariseo. Emma la llama "la mujer que amó mucho" porque ese fue el nombre que le puso el mismo Jesús.

El fin de semana ha sido encantador. No sólo por Emma, sino por el ambiente sumamente acogedor de la casa, la solicitud tan amable de las hermanas javerianas, y el grupo de participantes en el que siempre se encuentran buenas compañeras de camino.
En la casa de Navalonguilla, cada rincón invita a la interioridad.


Os dejamos con imágenes del encuentro y con una oración de mi compañera orante, fruto de uno de esos momentos de interioridad en los que hemos gustado la "sabiduría de saberse perdonado y de perdonar".
Momentos en el comedor


Momentos de oración

Y Barro y aliento divino...

Barro y aliento divino,
hija amada e hija pródiga,
riqueza y pobreza,
objeto de tu misericordia, mi Señor,
y de la de los otros.
Eso es lo que soy,
sólo eso, no soy más.

No puedo dar lo que no tengo...
Hoy me perdonas: “Tus pecados están perdonados”,
me siento perdonada, digna de tu perdón
e hija de tu amor incondicional:
“Tu fe te ha salvado; vete en paz”...
Me abandono a tu abrazo de misericordia.
Sé que no me salvan mis méritos sino tu misericordia entrañable,
porque no soy fruto del azar sino de tu amor.

“Ve y haz tú lo mismo”, me interpelas.
Sólo experimentado el perdón se puede perdonar.
Haz que haga con los otros lo que tu haces conmigo.
Reconozco mis heridas y mi deseo de disfrutar
de lo que me es regalado.
Concédeme la gracia del perdón y del abrazo vivificador.
Otórgame el don liberador del perdón.
Hagamos fiesta, mi Señor, celebrando tu misericordia.