martes 7 de julio de 2009

Salmo 121: El auxilio me viene de Ti

Lidia ha preparado este precioso video para ilustrar el salmo 121, interpretado por la hna. Glenda.
Os deseo que lo disfrutéis, en unos minutos de oración silenciosa.


lunes 6 de julio de 2009

Ateísmo

El domingo tenía ganas de no hacer absolutamente nada y de abandonarme perezosamente al sillón del salón. Hacía semanas que no tenía la oportunidad de un corte de despreocupación o de dejarme llevar por un "ataque de pereza", y aproveché el momento.

En TV1 ponían una película norteamericana: "El amor llega suavemente". Se trata de un western, un drama romántico televisivo, dirigido por Michael Landon (el hijo del conocido Michael Landon, protagonista de Bonanza, La casa de la pradera y Autopista hacia el cielo), sin un gran reparto, pero interesante para mí por su mensaje religioso claro y simple: Dios no está en nuestra vida permitiendo el mal, sino ayudándonos y sosteniéndonos cuando el mal llega.
La trama: Estando de ruta hacia su nuevo hogar en las grandes llanuras del oeste, una joven se queda repentinamente viuda en medio del largo viaje en carreta. Con una dura temporada invernal acechando, y sin recursos para regresar, la joven acepta el trato que le ofrece un granjero también viudo: casarse con él para ocuparse de su hija, a cambio de cobijo y de un pasaje de vuelta a casa con la caravana de primavera.
La realidad de este tipo de felicidad truncada nada más nacer me resulta conocida, dolorosamente cercana: la protagonista se vio en la misma situación de mi cuñada Ana cuando mi hermano murió, a los pocos meses de contraer matrimonio y cuando esperaban a su primer hijo.

La película me gustó (a pesar de ser un poco dulzona y totalmente previsible) porque confiesa, sin pudor, la fe sencilla en un Dios trascendente personal, hecho que rarísima vez aparece en el cine español, tan dado a exhibir una crítica mordaz y feroz a la Iglesia y al cristianismo, especialmente si es católico. El granjero viudo resultó ser un hombre creyente, que diariamente cantaba sus salmos a Dios. En una ocasión, la joven le pregunta: "¿Cómo puedes creer en un Dios que permite que sucedan cosas tan horribles e injustas?".

Mucha gente niega la existencia de Dios porque, ante la desdicha, Dios calla y no hace nada. La única explicación de esa inactividad de Dios ante la barbarie y la crueldad de muchas injusticias y desastres naturales es que Dios no existe. Es el sentir de la protagonista de la película de esta tarde, y es la duda permanente que salpica con violencia la trama de la novela "Silencio", del japonés Shusaku Endo. Un claretiano, Ángel Aparicio, hablando de algunos salmos de súplica y confianza, hizo mención de esta novela, atravesada toda ella, del principio al fin, por el silencio de Dios. Al final de la clase, le pedí el libro y él, amablemente, me lo prestó. Trata de la persecución y el martirio al que fueron sometidos los mártires japoneses del siglo XVI-XVII, y la historia de un misionero portugués, Rodrigo, en ese contexto de persecución. Ante las torturas de sus amigos cristianos, la pregunta de Rodrigo es siempre la misma: "Señor, ¿por qué estás en silencio? ¿Por qué estás siempre en silencio?".

Hace poco tiempo, mi madre me dijo: -"No quiero dudar de Dios, pero no entiendo por qué hace las cosas tan mal hechas, por qué hace que vivan los malvados y no hace nada para salvar a los buenos...".- Por supuesto, los "malvados" y los "buenos" tenían rostro y nombre, en la conversación de mi madre, y ella tenía toda la razón en sentir perplejidad e, incluso, escándalo. Su reflexión se parecía a la de Job y a la de muchas personas a lo largo de los siglos: "¿Por qué Dios no hace nada ante el sufrimiento del inocente? ¿Por qué calla ante las injusticias?"

Hace ya muchos años, cuando murió mi hermano, al llegar a mi pueblo ante su cuerpo sin vida, yo no hacía más que repetirme interiormente una oración: "Si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano". Era el reproche lleno de dolor de Marta y María a Jesús, cuando murió Lázaro. Pero luego me di cuenta de que era injusto ponerme a reprender a Dios y a Jesús por no haber hecho el milagro de cuidar y salvar a mi hermano. Mi hermano había sido una víctima más de las injusticias estructurales, de la ambición y la codicia que lleva a los hombres a hacer las cosas "mal hechas", provocando que otros paguen sus errores con su propia vida. ¿Qué culpa tenía Dios de todo eso? ¿Debía mandar fuego acabase con los causantes de la muerte de mi hermano?

El 1 de enero de 2005, con ocasión del terrible tsunami que causó cientos de milles de víctimas inocentes en el Sudeste asiático, Leonardo Boff escribió algo que me da luz a las preguntas: "¿Por qué callas? ¿Por qué duermes? ¿Por qué te quedas lejos?" No me da respuestas. Simplemente me da luz. Es un artículo que tituló: "¿Y Dios en todo esto?"
Os dejo con él.

YYYYYYYYYYYYYYYYYY

Ante la convulsión elemental de la naturaleza en el sudeste asiático con millones de víctimas, especialmente de inocentes, no son pocos los que, angustiados, se preguntan: ¿Y Dios en todo esto...? ¿No es Dios bueno y omnipotente como anuncian las religiones? Si es omnipotente, todo lo puede. Si todo lo puede, ¿por qué no evitó el maremoto? Si no lo evitó es señal de que o no es omnipotente o no es bueno. Como dijo un poeta-cantor: si era para deshacerlo, ¿por qué hacerlo?

Desde que el ser humano descubrió la presencia de Dios en el universo y en su vida, esta contradicción representa una llaga abierta. Los teólogos cristianos inventaron la teodicea, es decir, la argumentación que procura eximir a Dios de las desgracias del mundo y explicar el sufrimiento. Y fracasaron rotundamente, porque explicar el sufrimiento no acaba con él, así como leer recetas culinarias no quita el hambre. Por eso entendemos la contundencia de Job, el eterno protestante, contra todos sus «amigos» (y ahí me incluyo a mí mismo como teólogo y a todas las religiones) que querían explicarle el sentido del dolor:«Vosotros no sois más que charlatanes y médicos de mentira. Si al menos callaseis, la gente os tomaría por sabios». Y seguimos sin callarnos...

Ante esta situación desgarradora podemos alimentar, pienso yo, tres actitudes: de rebeldía, de resignación o de esperanza contra todo absurdo.

La revuelta se expresa por la negación. Muchos dicen: Dios no existe y si existiera sería inaceptable, pues tendríamos más preguntas que hacerle nosotros a Él que Él a nosotros. Me negaré eternamente a aceptar una creación de Dios en la cual los niños tengan que sufrir inocentemente. Este cuestionamiento es comprensible y lógico, pero no elimina el mal, pues el mal continúa. Críticos como somos, preguntamos: ¿la razón lo es todo? Dios puede ser aquello que no podemos entender.

Si la rebeldía no da respuesta, ¿tal vez la resignación? Ésta, de manera realista, constata: la realidad está hecha de bien y mal. Es ilusorio buscar la superación del mal, pues bien y mal van siempre juntos como la luz y la sombra. Sabiduría es buscar el equilibrio y aprender a vivir sin una esperanza final. Freud y los sabios del Primer Testamento aconsejan: «acepta el principio de realidad, modera el principio del deseo; acoge lo que te suceda, muestra grandeza en el dolor». Esta actitud es noble, modifica a la persona, pero no cambia la realidad brutal.

La tercera actitud es la de esperar a pesar de todo. Parte claramente del reconocimiento de que el mal es un misterio indescifrable. Está ahí no para ser comprendido sino para ser combatido. Por eso no será una teoría la que le dé sentido, sino una práctica. De ella nace la esperanza de que en todo debe haber un sentido secreto que va más allá del escándalo de la razón. Se manifiesta, por ejemplo, en el milagro de una criatura de tres meses que se salva sobre un colchón que flota sobre las aguas agitadas o en la solidaridad del mundo entero para con las víctimas. La solidaridad no elimina el dolor, pero crea la hermandad de los sufrientes, que impide la soledad y la desesperanza. Los cristianos y los budistas dicen: Dios no es indiferente al sufrimiento; Él sufre con el que sufre. En el exilio de la encarnación, gritó: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» La pasión de Dios en la pasión del mundo nos lleva a creer que la esperanza tiene más futuro que la brutalidad de los hechos. Él prometió que «no habrá más llanto, ni luto, ni muerte porque todo eso habrá pasado». Mientras tanto, el misterio continúa siendo misterio, ¡y cómo duele!

viernes 3 de julio de 2009

El verano, en Buenafuente del Sistal

Os informo de las tandas de Ejercicios y otras actividades veraniegas y post-veraniegas en Buenafuente del Sistal, por si alguien sigue buscando algo diferente y alternativo.
¡Buen verano!

a Julio
Día 3-11, 2ª Ejercicios Espirituales
Día 13 -18, Curso de Lectio Divina
Día 22-30, 3ª Ejercicios Espirituales

a Agosto
Día 1-9, 4ª Ejercicios Espirituales
Día 9 -14, Fátima y Camino de Santiago
Día 16 -21, Ejercicios Espirituales para sacerdotes (Dirige Mons. D. Victorio Oliver).
Día 22-30 5ª Ejercicios Espirituales

a Septiembre
Día 4 –12, 6ª Ejercicios Espirituales
Día 14, Exaltación de la Cruz
Día 18-20 Amigos de Buenafuente
Día 22 – 30, 7ª Ejercicios Espirituales

a Octubre
Día 6, Encuentro de oración en Madrid
a Noviembre
Día 3, Encuentro de oración en Madrid
Día 10-20 Peregrinación a Tierra Santa, Sinaí y Petra
Día 27-29, Encuentro de ADVIENTO

a Diciembre
Día 4–8, Retiro y VIGILIA DE LA INMACULADA
Día 22, Encuentro de oración en Madrid
Encuentros en Madrid:
En C/ Príncipe de Vergara 88; 7, tarde oración, 7,30, puntos de reflexión, 8, Vísperas y Eucaristía

Teléfonos de Buenafuente:
Monasterio – Casa de oración.- 949 83 50 32
Misión Rural, Hogar Asistido.- 949 83 50 78
Casa de Acogida.- 949 83 50 44

Correo electrónico

Transporte público desde Madrid:
Empresa SAMAR, estación de salida Méndez Álvaro, diario hasta Alcolea del Pinar. Consultar siempre los posibles cambios de horario. Tfno. Estación Sur de Madrid, 91 468 42 36/91 468 48 39. Hay que ponerse en comunicación con la Casa de Acogida para llegar a Buenafuente.

Peregrinaciones:
Quienes estén interesados en alguna peregrinación recibirán información del programa y demás detalles del viaje pidiéndolo al 949 835058. informacion@buenafuente.org

miércoles 1 de julio de 2009

La colmena y la rueda

-“Observa la colmena –dijo, un día, una madre abadesa.-Para mí es el modelo perfecto de comunidad. Hay muchas abejas obreras, que hacen diligente y ordenadamente su labor, y hay una abeja reina…”

Si yo hubiera participado en esa interesante lección práctica de vida comunitaria, le hubiera preguntado: -“Madre, ¿y quiénes son los zánganos?”, lo que, en el contexto de ese monasterio y del movimiento en torno a él, hubiera tenido una fácil respuesta…
El caso es que a mí, a pesar de la rica miel que elaboran las abejas, de su inteligente y perfecta organización, y de su intachable laboriosidad, lo de la colmena me resulta, cuanto menos, sospechoso…, por no decir que me da muy mala espina.

Más bien, la imagen que me viene a la imaginación, cuando pienso en la comunidad de Jesús, es una imagen circular: todos en círculo, unidos por lazos muy profundos de comunión entre ellos, y referidos todos al Único que está en el Centro, al Único Maestro y Señor. Se trata de una rueda, no de una colmena a modo de casillero-servilletero de convento, y mucho menos se trata de una pirámide…
Las palabras comunión, corresponsabilidad, sinergia, sinodalidad… tienen que ver con esa circularidad de quienes seguían a Jesús.

-Otra “monja progre” hablando de tonterías…

¡Se equivoca, estimado hermano en Cristo! Lea, si no, Mc 3,34. Marcos es muy plástico al respecto: “¿Quién es mi madre y mis hermanos? –dijo Jesús.- Y mirando en torno a los que estaban sentados en círculo a su alrededor, dice: Éstos son mi madre y mis hermanos…”. ¡No será que Marcos no es machacón en cuanto a la circularidad! Un círculo en el que a nadie hay que llamar “padre”, “maestro”, o “instructor”, porque uno solo es nuestro Padre, uno solo, nuestro Maestro, y uno solo, nuestro Guía (cf. Mt 23,8-10).
Viniendo al presente, quizá Jesús hubiera dicho: “No os dejéis llamar Excelentísimo y Reverendísimo, porque todos vosotros sois hermanos”.
A veces me pregunto si leemos todos el mismo Evangelio… ¿De veras no nos resultan chocantes, e incluso escandalosos, esos títulos de honor para nuestros hermanos del episcopado?

En los últimos años, he tenido la oportunidad de conocer a algún que otro superior, superiora o presbítero que, en virtud de su ministerio, actuaban como si hubiesen sido investidos, en exclusiva, con la plenitud de los dones del Espíritu: la plenitud de la ciencia, la inteligencia, el discernimiento, la palabra, el consejo… etc, etc, de tal manera, que a los “súbditos” sólo les tocaba ejecutar sus sabias decisiones y programaciones, sin más.

Esto, que parece una caricatura irreverente, desgraciadamente, no lo es. Son cosas que pasan cuando uno no tiene claro que una comunidad cristiana no es un cuartel militar, ni una sociedad monárquica, ni tampoco una colmena, por poética que pueda resultarnos la imagen. El Evangelio habla de comunidad de hermanos y hermanas, de Cuerpo de Cristo, de Comunión, de Pueblo de Dios, de discípulos y discípulas que van detrás de un único Maestro, y de un Espíritu Santo que se derrama sobre todos: judíos y gentiles, hombres y mujeres, pequeños y grandes… (cf. Hch 2,17-18). ¡Qué claro lo tenemos en la cabeza (o quizá no tanto...), y qué lejos estamos de vivirlo en nuestra Iglesia!

En mi Delegación de Pías Discípulas, hemos comenzado ahora una nueva etapa, con un nuevo equipo de “gobierno”. Y nuestro sueño y nuestro deseo es suscitar lazos entre todas por los que circule la savia del Evangelio, de Jesús, del Espíritu…, y que entre todas podamos crecer en creatividad y energía y amor para servir mejor desde nuestro carisma, y que todas estemos referidas al Único Guía y Maestro, y que todas aportemos y construyamos algo nuevo y mejor juntas, en torno al Único Señor de nuestras vidas…
Éste es mi sueño y mi deseo para mi Delegación, mi Congregación, mi parroquia, mi Iglesia… Pero, ¿cuándo llegará un día en que no tengamos miedo de bajarnos de nuestro pedestal de autoridad y de sentarnos en una mesa de hermanos, como uno más? (cf. Filp 2,1-10).

lunes 22 de junio de 2009

Días de silencio, oración y contemplación con Emma Martínez

Emma Martínez, teóloga, psicoterapeuta y acompañante espiritual, me ha hecho llegar sus propuestas de Ejercicios Espirituales para este verano, y yo os las hago llegar a vosotros porque son altamente recomendables. El tema de la contemplación de estos días de verano será: María de Nazaret, mujer de esperanza, compañera de camino.

Tres son las tandas que ofrece Emma: una en Galapagar (Madrid), otra en Málaga, y otra en los Negrales. A continuación os indico fechas, direcciones y teléfonos de contacto por si estáis buscando lugares y oportunidades para regalaros una experiencia de Dios. ¡Os animo a probar, bajo la sabia, experta y profunda guía de Emma!

a Los días 11-20 de Julio, en la casa de Espiritualidad Santa María de Galapagar (Javerianas); las plazas se piden directamente ahí Tl. 918584414 .


a En agosto, los días 13-21, en Casa Diocesana de Espiritualidad. Camino de los Almendrales, 6, Málaga. Inscripción itsector2a@imara.e.telefonica.net. O llamando a Mª Luisa Montesinos, Tel. 952220329.

a En agosto, los días 22-30, en la Casa de Espiritualidad Santa María de los Negrales (Institución Teresiana). La persona que coordina las plazas es María Elena Pita; su teléfono es 630475058 y su correo electrónico es elenapita1@yahoo.es.

sábado 13 de junio de 2009

Segundas oportunidades

El miércoles recibí la noticia de la muerte de mi abuelo materno. Mi siamesa les ha dedicado un post en su blog a él y al milagro que le devolvió la vida hace 31 años. Es difícil hablar de las emociones encontradas que se me despiertan por esta pérdida. Él tenía 93 años. Una vida larga.

En la Eucaristía, proclamé una lectura que yo misma elegí: Rom 8, 31-39, "¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?". El sacerdote me preguntó si quería hablar yo en la homilía, y decliné la invitación. No me había preparado y, por otra parte, tampoco quería hablar de mi abuelo ante sus hijos. Conozco muy bien su historia íntima y los sentires de todos sus cercanos, especialmente de mi madre (la mujer más grande que conozco). De haber hablado, sólo habría dicho que la misericordia de Dios es infinita, que nada, ni nuestros errores ni pecados, pueden separarnos de su amor, que confiamos en su juicio... y que la muerte de quien ha vivido tanto tiempo nos invita a pensar en nuestro propio modo de vivir, en la huella que dejamos en aquellos que viven con nosotros, cercanos y lejanos, y en vivir reconciliados, mientras estamos a tiempo.

Mi abuelo tuvo una segunda oportunidad en su vida, como narra mi hermana. No voy a valorar si la aprovechó bien o mal. Pero el episodio de su curación milagrosa me hace pensar en que, cada día, a nosotros se nos ofrece una segunda, tercera, cuarta... oportunidad para curar heridas, pedir perdón, retomar el camino desde la bondad y la entrega, ser fecundos... La muerte es algo que siempre les pasa a los otros... Pero yo la tengo siempre ante mí, y es un continuo reclamo a vivir lo más plenamente posible.

viernes 12 de junio de 2009

Para leer juntos la Biblia

Índice de nuestra "Biblioteca"


Se me ocurre que, para quienes deseamos leer toda la Biblia este curso, comenzando ya, puede resultar útil tener siempre delante el índice de nuestra “biblioteca” e ir señalando los libros que vamos leyendo y comentando. Un personajillo nos acompañará en el recorrido. ¡Buen viaje a través de la historia que Dios hizo con su pueblo y sigue haciendo con nosotros hoy!

Antiguo Testamento

Pentateuco
a Génesis (50)

Éxodo (40) – Levítico (27) – Números (36) – Deuteronomio (34)

Libros históricos (Profetas anteriores y otros escritos)
Josué (24) - Jueces (21) - (Rut, 4) - I Samuel (31) - II Samuel (24) - I Reyes (22) - II Reyes (25)
I Crónicas (29) - II Crónicas (36) - Esdras (10) - Nehemías (13) - Tobías (14) - Judit -(16) - Esther (10) - I Macabeos (16) - II Macabeos (15)

Sapienciales y poéticos

Job (42) - Salmos (150) - Proverbios (31) - Eclesiastés (15) - Cantar de los Cantares (8) - Sabiduría (19) - Eclesiástico (51)

Proféticos

Isaías (66) - Jeremías (52) - [Lamentaciones (5)] - Baruk (6) - Ezequiel (48) - Daniel (14) - Oseas (14) - Joel (4) – Amós (9) - Abdías (1) - Jonás (4) - Miqueas (7) - Nahum (4) - Habacuc (3) - Sofonías (3) - Ageo (2) - Zacarías (14) - Malaquías (3)


Nuevo Testamento

Evangelios

Mateo (28) - Marcos (16) - Lucas (24) - Juan (22)

Hechos (28)

Cuerpo Paulino:

- Cartas auténticas de Pablo: Romanos (16) - I Corintios (16) - II Corintios (13) - Gálatas (6) - Filipenses (4) - I Tesalonicenses (5) - [II Tesaloniceses (3)] - Filemón (1)
- Cartas Deuteropaulinas: Efesios (6) - Colosenses (4)
- Cartas pastorales: I Timoteo (3) - II Timoteo (4) - Tito (3)

Hebreos (13)

Cartas católicas

Santiago (5) - I Pedro (4) - II Pedro (3) - I Juan (5) - II Juan (1) - III Juan (1) - Judas (1)

Apocalipsis (22)

martes 26 de mayo de 2009

Se acerca Pentecostés

Se aproxima Pentecostés, la fiesta del Espíritu, la fiesta de Aquel que no tiene Rostro y al que sólo conocemos por las huellas que deja su acción en el mundo: "el Dador de Vida".

Quique Climent, s.j., me ha enviado una serie de textos para orar, meditar y preparar la acogida del Espíritu. Reproduzco aquí uno que me ha gustado especialmente:

"Sin el Espíritu, Dios está lejos, Cristo pertenece al pasado, el evangelio es letra muerta, la Iglesia es una simple organización, la autoridad es dominio, la misión es propaganda... Pero, en el Espíritu, el cosmos bulle y gime con los dolores del Reino, se hace presente Cristo resucitado, el evangelio es fuerza de vida, la Iglesia significa la comunión trinitaria, la autoridad es servicio liberador, la misión es Pentecostés".
Ignacio IV Hazim, patriarca de la Iglesia greco-ortodoxa de Antioquía.

martes 19 de mayo de 2009

Tomas falsas

Veinte días sin pasarme por el blog... ¡El tiempo se me vuela de las manos!
Desde que regresé de Italia, las semanas se han sucedido vertiginosamente y han sucedido varios eventos fuera de lo ordinario: la visita al padre enfermo de una de nuestras hermanas, la primera comunión de mi sobrina más pequeña, Elena, el retiro en preparación a la fiesta de la Reina de los apóstoles y la participación en una mesa redonda sobre San Pablo en la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción de Madrid, el comienzo de la visita fraterna para el cambio de gobierno en nuestra delegación, y el primer encuentro con una joven keniata que desea conocer nuestra congregación desde su opción vocacional...
Mientras tanto, las clases van llegando a su fin y nuevas actividades apostólicas estivales se vislumbran en el horizonte. Me siento cansada, pero también satisfecha con mucho de lo vivido este año. Siento fluir y vibrar la vida a mi alrededor. Siento que el Espíritu trabaja y hace nuevas muchas realidades que necesitaban ardientemente su soplo y su aliento. Veo a Dios presente en el mundo y, en muchas personas que conozco, veo crecimiento y mejora, y mi corazón rebosa agradecimiento por ello...

Es tarde y no puedo dormir. Mañana viajaré a mi pueblo para acompañar a mi madre a ver a mi abuelo, que no está demasiado bien (achaques de la edad...). Sobre la mesa me queda mucho trabajo pendiente, y otros, fuera de la mesa... No me gusta pre-ocuparme. Pero quizá esta noche me pasa lo que dice Charles Péguy, en algún poema mencionado por mí en otro post:

"El que no duerme de preocupaciones es infiel a la esperanza,
y ésta es la peor infidelidad.
Yo creo que podríais despreocuparos durante una noche
y que al día siguiente no encontraríais vuestros asuntos
demasiado estropeados;
a lo mejor, incluso, no los encontraríais mal,
y hasta quizá los encontrarais algo mejor.
Yo creo que soy capaz de conducirles un poquito.
(...)
Por favor, sed como un hombre
que está en un barco sobre un río
y que no rema constantemente
sino que, a veces, se deja llevar por la corriente."

Para aligerar la carga, hoy he dedicado un rato a concluir un video de "tomas falsas" de la película "Unas mujeres nos han sobresaltado", que hicimos en abril del pasado año. Está dedicado, de modo especial, con todo cariño y gratitud, a los protagonistas del mismo: a Isabel, Gustavo y Lidia, la "cámara" que hace milagros con una sony de fotos. He disfrutado mucho recordando aquellos días creativos tan "apretados". Espero que el resultado despierte en vosotros, al menos, una sonrisa.

lunes 27 de abril de 2009

El estilo pastoral de Pablo

Seminario internacional sobre San Pablo

Escuchar a Elena Bosetti, hjbp, es siempre un verdadero placer y un soplo de aire fresco, alentador, para nuestra vida creyente. Hoy ha estado acompañada por Vincenzo Marras, ssp, enamorado de su vocación paulina y de su tarea periodística.
De todo lo que han contado, que no tiene desperdicio, me quedo con cinco intuiciones de Elena, que ella ha titulado "el pentagrama del carisma pastoral paulino":
1. Pastoral kerigmática: el primado del Evangelio
Otros se ocuparán de los sacramentos y de organizar las comunidades. A Pablo se le ha encargado predicar el evangelio, que las Hijas de San Pablo llevan como distintivo en su pecho, como memorial para toda la familia paulina.

2. Sentido vivo de la Iglesia y, por tanto, sentido eclesial de la misión.
Pablo es muy consciente de que la misión pertenece a la Iglesia. Es toda la comunidad la que ora e invoca al Espíritu en Antioquía. Es una iglesia viva, eucarística, carismática. ¿Qué conlleva el Espíritu, la Iglesia y la Eucaristía en el estilo de Pablo? ¿Qué conlleva que en la asamblea litúrgica emerja la ausencia de diferencias entre razas, pueblos, género, condición social?
Si llevamos esto a la historia carismática de la F.P., encontramos correspondencias. ¿De dónde le nace a D. Alberione la urgencia de comunicar a los otros el evangelio? En el seno de una comunidad, la del seminario de Alba, y del impacto necesario de la adoración eucarística, prolongada durante cuatro horas. Es allí donde todos hemos nacido, en el Cristo eucarístico, que no es una cuestión sólo de las discípulas, sino que ellas son el memorial para toda la F.P. de esta centralidad eucarística, del común seno materno: la Eucaristía.

3. Una pastoral de comunión, que valoriza los carismas y lo femenino.
Hombres y mujeres, implicados en una pastoral de evangelización. Es tiempo de hacer familia y trabajar en sinergia. Mayor sinergia en orden al único objetivo: comunicar a Jesús Maestro y Pastor, camino, verdad y vida.

4. Una pastoral profética: audaz, liberadora, abierta a todo lo que es verdadero, hermoso, justo... que no teme ser crítica e incómoda, según la sabiduría de la cruz. También, precisamente por esto, una pastoral de la esperanza, que comunica valentía y alegría. El secreto de la pastoral es la alegría.

5. Una pastoral que asume la paradójica lógica de la cruz: cuando soy débil, entonces soy fuerte. La vida apreciada hoy en nuestra sociedad es joven, hermosa, dinámica, fuerte... Pero el apóstol enseña a valorar toda la vida, entrando en el misterio pascual de Cristo: ancianidad, fragilidad, sufrimiento, límite, debilidad... Todo esto, para Pablo, es el motivo de su orgullo. El icono que utiliza Pablo en 1 Cor es “un tesoro en vasijas de barro”. Si nosotros tuviéramos un tesoro, lo meteríamos en una caja fuerte. Pero Dios mete el tesoro de su Evangelio en vasijas de barro, para que se manifieste que ese extraordinario poder viene de Él y no de nosotros. ¿Puede ser diverso para nosotros?

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Por la tarde, como ayer, hemos tenido dos horas de trabajo de grupos y una puesta en común. Los grupos están organizados por lenguas: tres grupos para cada una de las tres lenguas principales (inglés, español e italiano). No sé si llegaremos a elaborar un pequeño proyecto común, pero el hecho de conocer otras realidades de la Familia Paulina, con rostro y nombre, ya ha merecido la pena. Hay semillas de Evangelio sembradas por todo el mundo. En estos días, he conocido setenta y dos.

domingo 26 de abril de 2009

Nosotros y Pablo

Seminario internacional sobre San Pablo

Domingo. Casi ha terminado el día. Dentro de veinte minutos tenemos la celebración de vísperas, la cena y el descanso. El día es muy corto en Italia, a pesar de que nos levantamos a las seis y media.

Ya estamos casi concluyendo nuestro seminario. Nos faltan dos días y medio, aunque yo no me quedaré a la conclusión. Saldré el 29 muy temprano. En estos últimos días se trata de aterrizar la teología en la vida. Ayer consideramos la relación entre Alberione y Pablo y hoy hemos comenzado la tercera parte del seminario que tiene la finalidad de hacer propuestas concretas para nuestra vida y misión, como Familia Paulina.

Al terminar la primera parte, la parte teológica, se nos pidió que hiciéramos una síntesis de la misma, guiados por una pregunta: Después de haber escuchado a los relatores, ¿cuáles son las nuevas convicciones que has elaborado y que pueden ser útiles para vivir la segunda y tercera partes del Seminario?

Sintiendo "decepcionar" quizá a los organizadores, he de decir que la "semana teológica" no me ha aportado “nuevas convicciones” respecto a Pablo. Más bien me ha ayudado a ratificar las que ya tenía y a profundizar en aproximaciones a Pablo menos desarrolladas por mi parte. Entre mis convicciones de siempre están:
a Pablo, un profundo creyente enamorado de Cristo, místico, cuyo centro es “ser en Cristo” Crucificado y Resucitado.
a Pablo, abierto a la colaboración con las mujeres, en paridad (en equivalencia, según el término preferido por Elisa Estévez).
a Pablo, icono relacional, generador de cambio social a partir de relaciones interpersonales. a Pablo, apóstol “despojado” de su rango, que evangelizó en debilidad, no en la altanería, en la apariencia o buscando “agradar a los hombres”. Precisamente el otro día tuve un ejemplo muy claro, a la mesa, de lo lejos que estamos nosotros de esta humildad (tapeinosis) de Pablo, cuando un paulino ha querido presentarme a un relator, Neil Elliott, como "profesora de universidad", a pesar de que yo le había dicho que doy clase a grupos parroquiales. Se ve que para él la pastoral bíblica es inferior o demasiado poca cosa para presentarnos, en paridad, ante un famoso doctor norteamericano...
El episodio me hizo sentir vergüenza e indignación, no por dedicarme a la pastoral bíblica, que es mi pasión y una tarea necesaria en la Iglesia, sino porque los religiosos estemos tan esclavizados por pretensiones de grandeza, de "fama" y de "renombre", que nada tienen que ver con el Señor despojado al que seguimos, ni con Pablo.

Francesco Bianchini y Romano Penna me han ayudado a repasar los conocimientos clásicos ya sabidos sobre Pablo, mientras que Neil Elliott me ha abierto una puerta a profundizar en la consideración de Pablo desde la teología política y de la liberación, hecho que había descartado en la Semana de Misionología de Burgos, en la que participé el verano pasado. Este aspecto es el más nuevo para mí.

Elisa Estévez y James Dunn han sido un eco de mis convicciones y enseñanzas de este año.

Las ponencias de estos tres últimos relatores creo que suponen los mayores desafíos para la Iglesia y la Familia Paulina. Señalo tres:

a La colaboración, en paridad, con la mujer, sin deplorables paternalismos y sin complejos de superioridad por parte de los varones, que a veces sólo son indicios de una profunda inseguridad ante mujeres tanto o más preparadas, creativas y arriesgadas que ellos.
a El cambio de paradigma en las estructuras comunitarias jerarquizadas, según la eclesiología del Cuerpo de Cristo y la participación en el mismo Espíritu que actúa en todos.
a Nuestra forma de caminar con “los de abajo”, porque nosotros tendemos siempre a “subir”, a ser relevantes, a estar con “los de arriba”, los influyentes, los significativos... Orientar nuestra misión a “los de fuera” y “los de abajo” es una tarea pendiente.


Cerrada esta primera etapa, entramos en lo específicamente carismático, haciendo un pequeño paréntesis, ayer tarde, para peregrinar a la basílica de San Pablo extramuros y participar en el jubileo de la Familia Paulina de Roma.

La verdad es que la grandiosidad de la basílica y la ceremoniosidad del rito romano no son mi paradigma ideal de celebración eucarística. A pesar de lo cual traté de vivir lo más recogida posible la proximidad a los lugares de Alberione y de San Pablo. Os invito a ver las nuevas fotos que he colgado en el álbum del seminario.

viernes 24 de abril de 2009

Pablo y el otro mundo posible (Neil Elliot)

Seminario internacional sobre San pablo

El miércoles, aunque me pareció sugerente, me resultó débil y poco clara la presentación que Neil Elliott hizo del "antiimperialismo" de Pablo, expresado en la carta a los Romanos. Según Neil, Pablo habría escrito su carta, entre otras cosas, para contraatacar la arrogancia antijudía de las asambleas cristianas de Roma, influenciadas, de algún modo, por la propaganda imperial.
Hoy, sin embargo, me ha parecido clarísima y muy iluminadora su exposición, en algún punto sangrante, de Pablo como promotor de liberación a nivel político y socioeconómico.
En 1994, Neil escribió un libro (no traducido aún al español) titulado Liberating Paul con el que pretendía dasafiar a la Iglesia y a los investigadores a afrontar de un modo honesto a Pablo, sin intentar "domesticarlo", para que Pablo diga todo lo que tiene que decir sobre la opresión y la injusticia en el mundo.
Neil tomó como punto de partida las experiencias de muchas personas inocentes que han sufrido a causa de una equivocada interpretación de Pablo o de una manipulación de sus palabras. Por ejemplo, mujeres que han sufrido violencia de género porque sus maridos, al parecer creyentes, sostenían que Pablo dice que las mujeres han de someterse a ellos.
Es indudable que san Pablo se ha utilizado y manipulado para legitimar la subordinación de unos a otros e incluso el imperialismo de las grandes superpotencias como EE.UU. y sus gerras injustas. Por eso, Neil creyó necesario escribir Liberating Paul: para liberar a Pablo de esta manipulación y para preguntarnos si Pablo puede abrir nuestros ojos a una visión más justa del mundo. A Neil le fascina la frase de Erns Käsemann: "La historia de la interpretación paulina es la historia de la domesticación eclesiástica del apóstol".

Tras la publicación de Liberating Paul, ha habido tres desarrollos importantes en la línea del libro de Neil:
1. El estudio de Pablo desde su relación con el imperio romano y con el imperialismo actual.
2. La aproximación feminista a Pablo, que pone en guardia contra la interpretación desde modelos patriarcales.
3. Y la revalorización de Pablo en ámbitos no creyentes como un revolucionario o un radical contemporáneo.

¿Cómo nos ha presentado Neil a Pablo como promotor de liberación? Desde tres perspectivas. Pablo quiso hacer presente el Cuerpo de Cristo de tres formas: a través de la anámnesis, a través del mutualismo y por medio de la justicia.

Por la memoria, Pablo quiso hacer presente a Cristo Crucificado. La crucifixión era el modo como el emperador mostraba su dominio sobre los cuerpos de personas que no eran tratados como tales, personas que podían ser maltratadas, apaleadas, flageladas, atravesadas... El emperador distinguía entre cuerpos de personas libres y cuerpos de personas sometidas.
En la ekklesía de Pablo no hay distinción entre esclavos y libres. Por otra parte, en Filp 2, se dice que Jesús no sólo se hizo un ser humano común, no sólo se encarnó y se hizo uno de tantos, sino que murió con la muerte de un esclavo en un contexto imperial.
Hoy los grandes imperios no respetan el habeas corpus y siguen ejerciendo, con total impunidad, la tortura. En las fotos de la cárcel de Abú Ghraib hay cuerpos rotos y humillados y otros cuerpos fuertes, poderosos, dominadores. La tortura distingue entre la dignidad de un cuerpo y otro. Ser el Cuerpo de Cristo en un mundo que tortura implica hacer causa común con los torturados y los desaparecidos.
El segundo punto es el del mutualismo, la vida común, la solidaridad, el compartir, como pone de manifiesto Pablo en 1 Cor 11,17-22. Quien participa en la cena del Señor no puede permitir el hambre, la injusticia, las desigualdades de nuestra sociedad capitalista.
El tercer punto es la resistencia a asumir el orden actual injusto como inevitable y el único posible. La ideología imperante hace parecer natural lo que es fruto de nuestras relaciones de poder. Pero Pablo no se somete a la ideología y espera, con obstinación, un futuro diferente, un futuro en el que impere el orden justo querido por Dios. Pablo cree en otro mundo posible. Y mientras éste llega, nos invita a compartir el camino y el destino de los oprimidos, de los últimos (cf. Rom 12,16).

Esta aproximación a Pablo es distinta, pero real, incómoda y provocativa.