miércoles, 30 de octubre de 2013

Zaqueo, hoy a llegado la salvación a tu casa...

LEEMOS Sabiduría 11,22-12,2 y LUCAS 19,1-9

Sabiduría (11,22–12,2)

Tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes y no te fijas en los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. ¿Cómo podrían existir los seres, si tú no lo hubieras querido? ¿Cómo podrían conservarse, si tú no lo ordenaras? Tú tienes compasión de todos, porque todos, Señor, te pertenecen y amas todo lo que tiene vida, porque en todos los seres está tu espíritu inmortal. Por eso, a los que pecan los corriges y reprendes poco a poco, y les haces reconocer sus faltas, para que apartándose del mal crean en ti, Señor.

Lucas (19,1-10)

1Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2Vivía en ella un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico. 3 Buscaba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. 4 Así que se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. 
5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.» 
6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. 7Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador. 
8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor: «Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más9 Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. 10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.»


Sobre el texto de Lucas

- Lucas sitúa el relato de Zaqueo al final del viaje de Galilea a Jerusalén (9,51-19,27), en una sección que T.W. Manson ha titulado “el evangelio de los excluidos”, y que abarca los capítulos 15 al 29.
-  Jericó. Jesús va subiendo a Jerusalén y atraviesa Jericó, conocida en el evangelio por el famoso relato de la curación del ciego Bartimeo quien, en el evangelio de Marcos, se convierte en prototipo del buen discípulo (Mc 10,52).
Jesús encuentra a este ciego (sin nombre en Lc) a la entrada de la ciudad. Atravesando la ciudad, otro hombre saldrá  a su encuentro y encontrará en Jesús la respuesta a todas sus búsquedas.
- Zaqueo es nombre semítico y su portador debía de ser judío. El v. 2 lo caracteriza por su oficio (jefe de publicanos) y su posición social (rico). Este hombre “buscaba” ver a Jesús. Dos verbos importantes. El verbo “buscar” en Lucas designa la búsqueda de la verdad, la salud, el sentido de la vida o la salvación. En 11,9, Jesús dice: “Buscad y hallaréis”, y en 9,9, Herodes “buscaba” ver a Jesús, un deseo que cumple durante su proceso (Lc 23,8).
En todos los evangelios, Jesús es buscado por todo el mundo: Pedro y los demás (Mc 1,35); los judíos (Jn 6,26; 7,11; 11,56); los griegos (12,20-21)… Todos quieren verlo, tocarlo, estar cerca… Muchos, buscando recibir de él la vida. Otros, buscando quitársela…
Zaqueo busca ver quién es Jesús. No lo conoce, pero ha oído hablar de él. A pesar de su riqueza, su vida no está satisfecha y su inquietud lo lleva a acercarse a Jesús. Lucas usa el verbo ver una metáfora del conocimiento, del amor y de la fe (Recordemos el hombre de la mano seca, en Lc 6,6 o la mujer que sufría flujos de sangre, Lc 8,43)

- Zaqueo es pequeño de estatura y la gente, que aparece aquí por primera vez, es un obstáculo para que él pueda acceder a Jesús. Sin embargo, Zaqueo se pone en movimiento. Vence los obstáculos. Sube a un árbol y espera que Jesús pase. Sin embargo, las expectativas de este hombre quedan ampliamente superadas por Jesús, que no solo pasa cerca, sino que se detiene, mira a Zaqueo y le dirige la palabra: Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.” Jesús conoce a Zaqueo por su nombre. El adverbio “hoy” sugiere que Dios va a intervenir salvando, en el presente, a este hombre por medio de Jesús. En Jesús está actuando todo el poder salvador de Dios (cf. Lc 2,11; 4, 21; 5, 26; 11,3; 23, 43).
Zaqueo recibe la disposición de Jesús con alegría y lo acoge en su casa según la hospitalidad judía habitual. Para Lucas, la presencia de Dios en la vida de las personas no puede sino producir alegría. Hay un contraste entre Zaqueo un hombre rico que rechazó la propuesta de Jesús y se alejó lleno de tristeza (cf. Lc 18,23).
- La alegría de Zaqueo provoca la reacción negativa y crítica de la gente. Lucas nos ha acostumbrado a recriminaciones envidiosas situadas cerca de episodios de perdón, reconciliación, curación o liberación (cf. Lc 5,30; 15,2).
Entonces, y como consecuencia del encuentro con Jesús, en Zaqueo se produce una transformación profunda que le lleva a tomar una decisión ética: repartir la mitad de sus bienes a los pobres y dar cuatro veces lo robado a aquellos a quienes había defraudado. Es verdad que Zaqueo no vende todos sus bienes (cf. 12,33; 14, 33; 18,22), pero el episodio pone el acento en la amplitud del don y en el valor del gesto. El gesto de dar el cuádruplo pudo estar inspirado en un mandato aislado de la ley de Moisés (el caso aislado de la restitución de cuatro corderos por uno robado, Éx 22,1; 2 Sam 12,6), pero más probablemente por una regla del derecho romano, vigente en la provincia de Judea.
- Ahora Zaqueo es verdadero hijo de Abrahán porque no se ha contentado con decirse en su interior, de forma vacía y autocomplaciente: “tengo por padre a Abrahán”, sino porque ha dado frutos dignos de conversión (cf. 3,8).
El que buscaba ver a Jesús ha sido buscado, mirado y encontrado por él. La frase del v. 10 resume la esencia del evangelio de Lucas: Jesús ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido porque ese es el deseo del Padre, tal y como reflejan las parábolas de la misericordia (Lc 15) y textos veterotestamentarios como el de Ez 34,15-16.

(cf. François Bobon, El evangelio según San Lucas, Vol IV, Sígueme 2002)

CUANDO MEDITES

Trata de descubrir lo que ambos textos quieren comunicarnos en torno a la imagen de Dios: Amigo de la vida. Imagen provocativa, escandalosa que denuncia nuestras falsas imágenes de Dios, que no son cristianas: “a todos perdonas, porque son tuyos” (v.26).
Toma conciencia de cómo Dios quiere la conversión del pecador “poco a poco” (v.2), dándonos el tiempo necesario para que podamos creer en El y acercarnos a Él, como Zaqueo.
Detecta lo que te impide acoger esta imagen de Dios; los obstáculos para ver a Jesús, como a Zaqueo… Pregúntate: ¿Soy yo un obstáculo o soy una ayuda y un cauce para que los demás se encuentren con Jesús? ¿Soy transparencia de Jesús o soy opacidad que impide que los demás lo vean a Él?
Contempla cómo se va construyendo el Reino. Porque Dios reina precisamente perdonando y salvando a los que andan perdidos. Y solamente quien acoge en su casa esta misericordia tan inmerecida puede de verdad experimentar la alegría de la conversión.

CUANDO ORES

- Alaba la grandeza de Dios, su amor creador que nos llama a la existencia.
- Agradece la compasión, el perdón recibido. Siéntete criatura: “todos llevan tu soplo incorruptible” (12,1). El Espíritu del Señor nos habita. “Todo concurre al bien...” dirá Pablo en Rm 8, 28.  Renueva los sentimientos de confianza en un amor de tal totalidad.

- Gusta la cercanía de Dios que se nos hace presente en la iniciativa de Jesús. Lo puedes contemplar en Zaqueo como en tu propia historia personal. Saborea  cómo el Señor puede sacar del pecador lo mejor de sí mismo, la generosidad, entrega: “Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres...” (v. 8).

- Termina la oración ofreciéndote a ser instrumento de perdón y misericordia para otros.   

- Textos que pueden ayudarte a orar:

Salmo 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; 
bendeciré tu nombre por siempre jamás. 
Día tras día, te bendeciré 
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
El Señor es clemente y misericordioso, 
lento a la cólera y rico en piedad; 
el Señor es bueno con todos, 
es cariñoso con todas sus criaturas.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, 
que te bendigan tus fieles; 
que proclamen la gloria de tu reinado, 
que hablen de tus hazañas. 
El Señor es fiel a sus palabras, 
bondadoso en todas sus acciones. 
El Señor sostiene a los que van a caer, 
endereza a los que ya se doblan. 

Tu sabiduría

Tu sabiduría es sorpresa para el niño,
desafío para el que busca
y promesa para el que sueña.

Tu sabiduría es necia
para quien quiere ser Dios,
pero cierta para quien se sabe
humano,
finito y frágil.

Tu sabiduría es cruz donde se alza
el que ofrece un brazo amigo,
una palabra cierta,
un encuentro liberador.

Tu sabiduría es llave que abre
portones largo tiempo cerrados
y trae a nuestras estancias
un aire de libertad y gozo,
de comunión y fiesta.

Haznos sabios, señor,
con esa sabiduría tuya
de evangelio y reino,
de camino y mesa.


José Mª Rodríguez Olaizola, sj


martes, 29 de octubre de 2013

La Sabiduría de Dios (XXXI Domingo del Tiempo Ordinario)

Reproduzco aquí la propuesta de oración, para el domingo XXXI del Tiempo Ordinario (ciclo C) de la web rezandovoy.org.
Espero que esto no vulnere los derechos de los autores y que pueda ayudar a la oración de los que se acercan a esta página. Recomiendo acudir a rezandovoy y descargarse los audios que permiten rezar con el evangelio del día en cualquier tiempo y lugar.
................................

Para comenzar

La oración tiene que ver con la amistad, con saberse en manos de un Dios amigo de la vida, y con traer al silencio y al corazón otras vidas. Tiene que ver con descubrir que uno está habitado por Dios y por los otros. Este tiempo de oración es una oportunidad para ese viaje interior y compartido.

Canto: Señor de la sabiduría (Sab 9,1ss) – Ain Karem

Señor de la misericordia,
Dios de nuestros padres,
que con tu Palabra creaste el Universo,
danos tu bondad.
Tú, que con tu Sabiduría
formaste al ser humano
para que actuara con justicia y caridad,
danos tu perdón.

SOMOS LLAMADAS, SEÑOR, A RECREAR TU OBRA,
DIOS DEL UNIVERSO, DIOS DE LA PAZ.
QUEREMOS CONTIGO ANUNCIAR Y DEFENDER
LA VIDA, DIOS DE LA JUSTICIA, DIOS DE BONDAD. (2)

Señor, Amigo de la vida,
Dios del universo,
que amas cuanto existe, sin tu amor nada sería,
danos tu compasión.
Señor, Dios de la justicia,
Padre, Madre de todos
que has puesto tu obra en nuestras manos,
danos creatividad.



* La lectura de hoy es del libro de la Sabiduría (11,22-12,2):

Tú de todos tienes compasión, porque lo puedes todo y no te fijas en los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. ¿Cómo podrían existir los seres, si tú no lo hubieras querido? ¿Cómo podrían conservarse, si tú no lo ordenaras? Tú tienes compasión de todos, porque todos, Señor, te pertenecen y amas todo lo que tiene vida, porque en todos los seres está tu espíritu inmortal. Por eso, a los que pecan los corriges y reprendes poco a poco, y les haces reconocer sus faltas, para que apartándose del mal crean en ti, Señor.
............................

Para hacer tuya la Palabra...

1. Todo lo puedes, Señor. El libro de la Sabiduría canta la pequeñez del hombre y la inmensidad de Dios. Lo sabio es saber que no somos dioses, que no lo podemos todo, que hay sueños inútiles. ¿En qué te sientes limitado? ¿Vives con paz tu flaqueza y tu pequeñez?

2. El Señor perdona y corrige. Lo sabio es descubrir que uno engaña y se engaña. Lo sabio es también no culparse por ello ni dejar que los errores se repitan. El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo. ¿Te vives perdonado y reconciliado?

3. El Señor crea, conserva y sostiene. Lo sabio es vivir la vida como regalo y descubrir que todos los bienes descienden de arriba, vienen de Dios. Haz memoria de todo lo recibido: la vida, la familia, los amigos, tus cualidades personales, tus capacidades… ¿Por qué te gustaría dar gracias?

4. La vida como regalo, el perdón como expresión de amor, un Dios que busca siempre el encuentro con sus criaturas… El libro de la sabiduría se abre para ofrecer sus consejos y ayudar a vivir de una manera más plena y profunda. Escucha de nuevo el texto abriéndote a ese Dios que no aborrece nada de lo creado: “Te compadeces de todo porque todo lo puedes… Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado…”
......................................

Oración final: Tu sabiduría

Tu sabiduría es sorpresa para el niño,
desafío para el que busca
y promesa para el que sueña.

Tu sabiduría es necia
para quien quiere ser Dios,
pero cierta para quien se sabe
humano,
finito y frágil

Tu sabiduría es cruz donde se alza
el que ofrece un brazo amigo,
una palabra cierta,
un encuentro liberador.

Tu sabiduría es llave que abre
portones largo tiempo cerrados
y trae a nuestras estancias
un aire de libertad y gozo,
de comunión y fiesta.

Haznos sabios, señor,
con esa sabiduría tuya
de evangelio y reino,
de camino y mesa.

(José Mª Rodríguez Olaizola, sj) 
...............................

El libro de la Sabiduría recuerda que nuestro Dios no es un Dios distante. Es un Dios cercano, personal, amigo. En Jesús tenemos la máxima expresión de esa amistad. Habla con él, con la confianza de saberte escuchado y aceptado. Que esta oración te pueda acompañar a lo largo de la semana, repitiendo en tu interior, una y otra vez, ese anhelo: “Somos tuyos, Señor, amigo de la vida…”
.................................

lunes, 28 de octubre de 2013

Fallece el franciscano Ignacio Larrañaga, fundador de los talleres Oración y Vida

"Hace muchos años, me di cuenta 
de que la esencia de la religión
está en la humildad" 
(Ignacio Larrañaga)

Los capuchinos de Chile han informado que el padre franciscano Ignacio Larrañaga, nacido en Loyola, España, y fundador de los Talleres de Oración y Vida (www.tovpil.org) falleció en la mañana del lunes 28 de octubre en México, con 84 años, después de una vida fecunda en frutos evangelizadores. 
Ha muerto en pleno trabajo evangelizador. El sacerdote, explican, "se encontraba en México, dando retiros y conferencias, cuando en la madrugada de hoy fue encontrado ya sin vida".

De Loyola a Chile y al mundo

Ignacio Larrañaga nació en Loyola el 4 de mayo de 1928, fue ordenado sacerdote en Pamplona y desarrolló durante unos años su ministerio sacerdotal en España. 
Enviado después a Chile, desde muy joven desarrolló una obra pastoral inmensa, como predicador, escritor y organizador de conferencias, cursos, retiros.

En el año 1965 fundó, el Centro de Estudios Franciscanos y Pastorales para América Latina (CEFEPAL), desarrollando a lo largo de una década una intensa actividad animadora en la línea franciscana y en la renovación conciliar en diversos países de América Latina y España.

"Encuentro de experiencias": miles de personas

En 1974 en Brasil, inició un método de evangelización llamado "Encuentro de Experiencia de Dios", de seis días de duración que llevó a cabo durante 23 años, en los que participaron decenas de miles de personas, delegando después esa tarea evangelizadora a matrimonios de distintos países, que hoy día prosigue.
Desde el año 1984 inició la obra, considerada más importante de su vida: los Talleres de Oración y Vida (TOV), a cuya fundación y consolidación dedicó aproximadamente diez años, escribiendo para su eficaz funcionamiento, dos libros fundamentales: el ‘Manual del Guía TOV’ y ‘Estilo y Vida de los Guías’ y grabando siete casetes con la misma finalidad.

Libros de autoayuda cristiana y sanadora

El Padre Larrañaga es asimismo autor de 16 libros que han alcanzado numerosas ediciones y han sido traducidos a 10 idiomas. 
En España tuvo un éxito especial su libro "El arte de ser feliz", un libro de autoayuda cristiana que pone el Evangelio y a Cristo como fuente de paz y transformación interior.
Otros de sus libros de espiritualidad son "Muéstrame tu rostro", "El hermano de Asís", "El pobre de Nazaret", "Salmos para la vida", "El silencio de María", "Del sufrimiento a la paz" y "El matrimonio feliz".

Evangelizar "con el amor, no el temor"

El padre Larrañaga fundó los Talleres de Oración y Vida en 1984, como una forma de nueva evangelización "vibrante y positiva, basada en el amor, no en el temor". 
Tienen presencia en unos 40 países y cuentan con 18.000 responsables de taller (llamados "Guías") que "enseñan a la gente a orar, de una manera experimental y progresiva, introduciéndolos en la oración litúrgica y en la vida sacramental".
El método recibió una primera aprobación del Pontificio Consejo de Laicos en 1997, como Asociación Internacional Privada, de Derecho Pontificio, confirmada después en 2002. 


Las claves de los talleres

Entre sus puntos clave están: 
1. Su basen en la Biblia, con textos para leer cada día 

2. Ponen a Cristo como centro: con la pregunta en el corazón: "¿Qué haría Jesús en mi lugar?"
3. Fomentan las vocaciones apostólicas 
4. Son un servicio eminentemente laical 
5. Son prácticos, experienciales: "el Taller no es una doctrina; tampoco una teoría o teología; orando se aprende a orar".
6. La actividad orante se da paso a paso y adaptada a la persona: la oración es gracia, pero también arte
7. Son "liberadores y sanadores": el participante llega paulatinamente a "liberarse de tristezas y angustias, sanarse de las heridas, superar complejos, recuperando el sentido de la vida y la alegría de vivir".
8. Suscitan el compromiso con los pobres y promueven los valores del evangelio.
......................

domingo, 27 de octubre de 2013

Lectio Divina de los evangelios dominicales - Ciclo C

Calendario de Lectio Divina de los evangelios dominicales del Ciclo C, diciembre de 2012 a noviembre de 2013:

Hijo pródigo, Sieger Köger

I Adviento: Lucas 21,25-28.34-36
II Adviento: Lucas 3,1-6
III Adviento: Lucas 3,10-18  - Otra propuesta de lectura orante en www.discipulasdm.es
IV Adviento: Lucas 1,39-45

Solemnidad de la Inmaculada: Lucas 1,26-38
Navidad: Juan 1,1-18
Fiesta de la Sagrada Familia: Lc 2, 41-52
Solemnidad de Santa María, Madre de Dios: Lc 2,16-21
Solemnidad de la Epifanía: Mt 2,1-12

Bautismo del Señor: Lc 3,15-16.21-22
II Tiempo Ordinario: Jn 2,1-11
III Tiempo Ordinario: Lc 1,1-4; 4, 14-21
IV Tiempo Ordinario: Lc 4,21-30
V Tiempo Ordinario: Lc 5,1-11

I Cuaresma: Lc 4,1-13
II Cuaresma: Lc 9,28b-36
III Cuaresma: Lc 13,1-9; Primera lectura: Éxodo 3,1-13
IV Cuaresma: Lc 15,1-3.11-32
V Cuaresma: Jn 8,1-11
Domingo de Ramos: Lc 19,28-40

Vigilia Pascual: Lc 24,1-12
I Domingo de Pascua: Jn 20,1-9
II Domingo de Pascua: Jn 20,19-31
III Domingo de Pascua: Jn 21,1-19
IV Domingo de Pascua: Jn 10,27-30
V Domingo de Pascua: Jn 13,31-33a.34-35
VI Domingo de Pascua: Jn 14,23-29
Ascensión del Señor: Lc 24,46-53
Solemnidad de Pentecostés: Jn 14,15-16.23b-26
Solemnidad de la Santísima Trinidad: Jn 16,12-15
Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo: Lc 9,11b-17

X Tiempo Ordinario: Lc 7,11-17
XI Tiempo Ordinario: Lc 7,36-8,3
XII Tiempo Ordinario: Lc 9,18-24
XIII Tiempo Ordinario: Lc 9,51-62
XIV Tiempo Ordinario: Lc 10,1-12.17-20
XV Tiempo Ordinario: Lc 10,25-37
XVI Tiempo Ordinario: Lc 10,38-42
XVII Tiempo Ordinario: Lc 11,1-13
XVIII Tiempo Ordinario: Lc 12,13-21
XIX Tiempo Ordinario: Lc 12,32-48

XX Tiempo Ordinario: Lc 12,49-53
XXI Tiempo Ordinario: Lc 13,22-30
XXII Tiempo Ordinario: Lc 14,1.7-14
XXIII Tiempo Ordinario: Lc 14,25-33
XXIV Tiempo Ordinario: Lc 15,1-32; Lc 15,11-32
XXV Tiempo Ordinario: Lc 16,1-13
XXVI Tiempo Ordinario: Lc 16,19-31
XXVII Tiempo Ordinario: Lc 17,5-10
XXVIII Tiempo Ordinario: Lc 17,11-19; propuesta de oración de rezandovoy
XXIX Tiempo Ordinario: Lc 18,1-8

XXX Tiempo Ordinario: Lc 18,9-14
XXXI Tiempo Ordinario: Lc 19,1-10
XXXII Tiempo Ordinario: Lc 20,27-38
XXXIII Tiempo Ordinario: Lc 21,5-19
Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo: Lc 23,35-43

.............................................

sábado, 26 de octubre de 2013

Jornada de formación en la CONFER de Toledo, sobre la fe y la evangelización

Hoy, un grupo de religiosas y religiosos de la ciudad de Toledo hemos tenido una jornada formativa de la CONFER diocesana, en la casa de las Angélicas de la ciudad.
El ponente ha sido Augusto Guerra, carmelita descalzo, del que ofrezco abajo una breve reseña biográfica, y el tema, La fe en tiempo de increencia y nueva evangelización. 

Mucho hemos hablado sobre el fenómeno de la increencia (ateos, agnósticos, indiferentes, insensibles y neopaganos) y de la secularización (distinguiéndola del secularismo, a la luz de GS 36, texto que apasiona al carmelita Augusto). Menos hemos podido tratar sobre la evangelización, pues el tiempo se nos ha hecho breve.
Para la reflexión personal, se nos han dirigido algunas preguntas: 
  • ¿Cómo te afecta el fenómeno de la secularización? 
  • ¿Cómo es tu Dios? ¿Cómo es tu Cristo? 
  • Y, contemplando los iconos de la fe de Hebreos 11, ¿qué estaría yo dispuesta a hacer por la fe? Por la fe, Abrahán, Sara, Jacob, José, Moisés... María, los apóstoles, los discípulos, los mártires... han hecho posible lo imposible. ¿Qué estoy dispuesta a hacer yo?
Augusto Guerra ha remitido al libro Fijos los ojos en Jesús, escrito por Juan Martín Velasco, José Antonio Pagola y Dolores Aleixandre, publicado para el año de la fe, como libro interesante y sugerente que nos ayuda a profundizar, cada uno desde su perspectiva y con su estilo muy personal, sobre la fe como respuesta de escucha-obediencia al Dios que se nos revela en Jesús. También ha hecho referencia al libro de Albert Nolan, Jesús, hoy. Una espiritualidad de libertad radical, aludiendo, sobre todo, al capítulo que el autor dedica a los signos de nuestro tiempo, uno de los cuales es, sin duda, el hambre de espiritualidad, que la gente busca satisfacer en pequeños grupos y de un modo alejado de las las instituciones religiosas.
En relación a esto, Augusto Guerra afirmaba en su ponencia que el modo mejor de transmitir la fe es vivirla. "Para la Iglesia, el primer medio de evangelización consiste en un testimonio de vida auténticamente cristiana" (E.N. 41). Evangelización, espiritualidad y mística tienen que ir unidas. Eché de menos esa alusión a la mística que vienen haciendo los teólogos en las últimas décadas: "El cristiano del siglo XXI será un místico o no será". Del mismo modo, el evangelizador del s. XXI, será un místico o no será. No se puede evangelizar si no se sabe qué evangelio, qué Dios y qué Cristo voy a anunciar. ¿De qué hablo? ¿Con qué convicción hablo? ¿Con qué pasión hablo? Y esa tarea precisa formación, pero precisa, sobre todo, fe y una relación personal de amor con el Dios que queremos anunciar, así como cierta coherencia de vida. Pero como hace notar Nolan, “seamos cristianos o no, en general no nos tomamos a Jesús en serio. Hay algunas excepciones notables pero, por lo general, no amamos a nuestros enemigos, no ponemos la otra mejilla, no perdonamos setenta veces siete, no bendecimos a quienes nos maldicen, no compartimos lo que tenemos con los pobres y no ponemos toda nuestra esperanza y confianza en Dios. Tenemos nuestras excusas: “Yo no soy ningún santo”; “eso no es para todos, ¿no es verdad?”; “es un gran ideal, pero no es muy práctico en estos tiempos”… Mi propuesta será que aprendamos a tomar a Jesús en serio".

El evangelio es simple y está "al alcance de todas las fortunas", expresión que en ocasiones ha utilizado la religiosa Dolores Aleixandre para expresar que el evangelio no es complicado y está escrito para ser recibido en nosotros y vivido. Así lo creyeron los santos, que han sido probablemente quienes más han contribuido a la evangelización a lo largo de los siglos.



Augusto Guerra, Carmelita descalzo
...................................

Breve reseña biográfica de Augusto Guerra:

El P. Augusto Guerra, ocd ha realizado los estudios humanísticos y filosóficos en los colegios de la Orden en España, Teología en el Teresianum de Roma, donde se doctoró con una tesis sobre Cristología y espiritualidad. Durante veinte años en España centró su actividad en el campo de la espiritualidad: Revista de Espiritualidad (director y colaborador) así como en otras revistas; clases en la Universidad Comillas de Madrid, en el Instituto teológico de vida religiosa, participación en Congresos y Diccionarios, particularmente en el Nuevo Diccionario de Espiritualidad, de cuya edición española, de la que sale estos días la sexta edición, es adaptador. Quince años en América latina, donde es co-fundador del Instituto de Espiritualidad de Santo Domingo, adscrito a la Universidad católica Santo Domingo (de cuya Facultad de Ciencias religiosas fue Decano) y fundador de la revista de espiritualidad Espíritu y vida.
De su actividad escrita podemos destacar: Introducción a la Teología espiritual; Oración en un mundo secularizado; La oración tentada; Oración cristiana (sociología, teología, pedagogía); Experiencia del Espíritu y signos de su presencia.
Retirado de la actividad académica pasa sus días en la Casa natal de santa Teresa de Jesús, en Ávila, caminando hacia el V Centenario del nacimiento de La Santa (2015).

viernes, 25 de octubre de 2013

El testimonio de Juan Bautista, una voz...

Lectio divina de Juan 1,19-28

19 Éste es el testimonio de Juan, cuando las autoridades judías enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle a Juan quién era él. 20 Y él confesó claramente: Yo no soy el Mesías. 21 Le volvieron a preguntar: ¿Quién eres, pues? ¿El profeta Elías? Juan dijo: No lo soy. Ellos insistieron: Entonces, ¿eres el profeta que ha de venir? Contestó: No.

22 Le dijeron: ¿Quién eres, pues? Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué nos puedes decir de ti mismo?
23 Juan les contestó: Yo soy una voz que grita en el desierto: “Abrid un camino recto para el Señor”, tal como dijo el profeta Isaías.  

 24 Los que fueron enviados por los fariseos a hablar con Juan, 25 le preguntaron: Pues si no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas? 26 Juan les contestó: Yo bautizo con agua; pero entre vosotros hay uno que no conocéis: 27 ese es el que  viene después de mí. Yo ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias.
28 Todo esto sucedió en el lugar llamado Betania, al otro lado del río Jordán, donde Juan estaba bautizando.

29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús, que se acercaba a él, y dijo: «¡Mirad, ése es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 A él me refería yo cuando dije: “Después de mí viene uno que es más importante que yo, porque existía antes que yo.”31 Yo mismo no sabía quién era él; pero he venido bautizando con agua precisamente para que el pueblo de Israel lo conozca.»32 Juan también declaró: «He visto al Espíritu Santo bajar del cielo como una paloma, y reposar sobre él. 33 Yo aún no sabía quién era; pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel sobre quien veas que el Espíritu baja y reposa, es el que bautiza con Espíritu Santo.” 34 Yo ya lo he visto, y soy testigo de que es el Hijo de Dios.»

CUANDO LEAS

. El testimonio del Bautista (1,19-34).  El texto se divide sin dificultad en dos perícopas:
a) La pregunta de los judíos de Jerusalén a Juan Bautista (1,19-28). ¿Quién es realmente el Bautista? ¿Qué postura adopta? ¿Cómo hay que enjuiciarle?
b) El testimonio del Bautista sobre Cristo (1,29-34).

. El relato de Juan Bautista viene a ocupar una especie de posición intermedia entre el prólogo y la narración de la aparición de Jesús en público. Juan necesita al Bautista como testigo principal frente a los judíos. Por eso, el Bautista le sirve como un claro testimonio en favor de Jesús como Mesías e Hijo de Dios. De esta manera queda como un texto coherente con el prólogo (1,6-7).
 
. Las autoridades judías (los fariseos) enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle a Juan quién era él (v.19). Es un interrogatorio en toda regla. "Sacerdotes y levitas": Estos eran generalmente de la secta de los saduceos, que eran los liberales de su tiempo y los que representaban la mayor parte del Sanedrín.
Juan subraya el carácter oficial de las preguntas. Quienes envían son «las autoridades judías”. El enfrentamiento de estos grupos se debía a la mesianidad y la pretensión reveladora de Jesús. Todo el evangelio de Juan es como un proceso contra Jesús por parte de los jefes de su pueblo y el Bautista es el primer testigo de ese proceso. Jerusalén es el centro del mundo creyente judío, la ciudad santa con el santuario central del templo. A eso responde también la composición de la embajada con representantes del personal cúltico formado por «sacerdotes y levitas».
 
. “Yo no soy el Mesías” (vs.20-21). Rotundamente el Bautista afirmó que él no era el Mesías esperado ni Elías ni ningún profeta. Insisten de nuevo, preguntando: “¿Quién eres? ¿Qué nos puedes decir de ti mismo? Tenemos que llevar una respuesta”. Juan responde diciendo lo que sí es aludiendo al profeta Isaías (Is 40,3): Yo soy una voz que grita en el desierto: “Abrid un camino recto para el Señor(v.23). Juan se define a sí mismo como aquél que prepara también el camino para que Dios llegue a su pueblo. Nos habla de su misión en la vida.
- Una: cualquiera, nadie especial, es decir, deja a un lado su persona. Nos recuerda el pasaje que vendrá más tarde: Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Jn 3,30).
- Voz: un instrumento más. Juan es la voz. Jesús es la Palabra.
- Grita: alguien cumpliendo con el propósito por el cual fue llamado y además lo hace con energía, con coraje.
- Desierto: lugar de conversión.  
- Abrid (preparad): se refiere al arrepentimiento para aceptar a Cristo.
Quien sabe su propósito y su función jamás titubea: “yo no soy quien pensáis”, “no se trata de mí”, “no soy la luz”, “no soy nada especial”, Él es más importante que yo”. Su postura no fue la de un líder protagonista..., le dio toda la honra y la gloria a Jesús.

. En aquel momento circulaban varias figuras en las que el pueblo tenía puestas las expectativas mesiánicas. La figura principal era el Mesías, pero también se hablaba de un profeta escatológico como Moisés y de Elías que volvería a preparar el camino al Mesías. 

. Los adversarios de Jesús siguen acosando a Juan y preguntan por su autoridad para bautizar judíos. “Pues si no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?”  (v.25).  “Yo bautizo con agua” (Hch 19,3-4). “Yo mismo no sabía quién era; pero he venido bautizando con agua precisamente para que el pueblo de Israel lo conozca.» (v.32).  El que ha de venir os bautizará con el ES (v.33). Deja bien clara la diferencia entre el bautismo de Juan y el del cristiano. El bautismo de Jesús no consiste en sumergir a sus seguidores en las aguas de un río. Jesús sumerge a los suyos en el Espíritu Santo. Este bautismo de Jesús no es un baño externo. Es un «baño interior». La metáfora sugiere que Jesús comunica su Espíritu para penetrar, empapar y transformar el corazón de la persona.

. Los ritos de purificación bautismales, no eran algo desconocido para los judíos de aquel tiempo, sobre todo para los sacerdotes y levitas, ya que ellos solían ser quienes los aplicaban al pueblo siguiendo las ordenanzas del libro de levítico. Es por eso que el verse invadidos en un derecho que les correspondía solo a tuvieron que ir a preguntarle: ¿“Tu quién eres?”(v.21).

. “Entre vosotros hay uno a quien no conocéis” (v. 26). Entonces y ahora, podemos decir, que no le conocemos.
. “Ese es el que viene después de mí. Yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias” (v. 27). Desatar las sandalias del señor o dueño era una tarea de los siervos o esclavos. Juan el Bautista manifestó que no era digno ni de ser esclavo de Cristo.

. Un  día después. Juan aprovecha la presencia del mismo Señor entre ellos y sigue dando testimonio (vs. 29-31) y le señala con un demostrativo: “ese” que equivale a una sentencia de revelación: «He aquí, éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Lo que le preocupa al autor del cuarto evangelio es ante todo la afirmación teológica, hasta el punto de hacer decir al Bautista cosas de las que este personaje histórico nada sabía ni podía saber en modo alguno. Se ponen en su boca afirmaciones muy cristianas, como la del «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Los exegetas hablan de dos interpretaciones: la del “Siervo de Dios” y la del “cordero pascual”.

CUANDO MEDITES

- El texto de hoy es una invitación a ser testigos valientes de Aquél que se encuentra en medio de nosotros. Una llamada también a no retroceder ante los enviados de “Jerusalén” que insisten en seguir mirando el “templo”. Para encontrar al Mesías, hay que salir de Jerusalén, hay que dirigir la mirada fuera del templo y cambiar los horizontes. Para encontrar a Dios se requiere volver la mirada a nuestra realidad en lugar de buscar fuera de ella. Allí, en el lugar menos esperado, está el mensajero que trae la buena nueva de Dios a nuestro mundo.

- “Entre vosotros hay uno que no conocéis”. Está, habita en nuestro corazón, camina a nuestro lado, pero… no le reconocemos. ¿Qué clase de “telarañas” son las que me impiden ver? Las del egoísmo (sin espacio más que para mí, yo y mi vida, mi vida y yo), las de la intolerancia (mirada ciega, opaca para los que no me caen bien que me ofuscan la visión), las de la indiferencia (lo que pasa a mi alrededor no me afecta), de la superficialidad (pura fachada, apariencias, querer quedar bien).
 
Juan se aparta para dar paso a Jesús. Juan no se hizo “mayor” de lo que era en realidad. ¿He sabido humildemente ser bautista para alguien?

CUANDO ORES

- Agradezcamos la llamada que Dios nos hace a ser testigos, a dar testimonio coherente con nuestra vida, a ser voz, a gritar aunque sea en un inmenso desierto…

- Recordemos nuestra vocación de servicio a los demás. Si una persona como Juan se siente indigno de ser esclavo de Cristo, ¡cuánto más nosotros debiéramos hacerlo por Él! Cuando entendemos de veras quién es Cristo, nuestro orgullo y prestigio desaparecen.

- Dejarnos bautizar por Jesús significa acoger su Espíritu como fuente de vida nueva. Es poner verdad en nuestro cristianismo. No dejarnos engañar por falsas seguridades. Recuperar una y otra vez nuestra identidad irrenunciable de seguidores de Jesús. Abandonar caminos que nos desvían del evangelio. Es dejarnos transformar lentamente por él.


- Pedir conocer más y más a Cristo y amarle. Pidámoslo con fuerza. 
.................................

Lectio divina preparada por la hna. Begoña Peciña, rp (Equipo de animación de San Francisco de Borja, Madrid)